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Estudio destaca elementos clave de la reducción exitosa de la pobreza

Más de 100 estudios de casos prácticos brindan lecciones operativas para el desarrollo
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Agnes Biribonwa (202) 458-9342

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WASHINGTON, 3 de noviembre de 2005 - Un nuevo informe del Banco Mundial concluye que la reducción de la pobreza a gran escala depende de varios factores, entre los que figuran el liderazgo y el compromiso, la innovación institucional, el aprendizaje y la experimentación, los catalizadores externos, como la asistencia de donantes y, a veces, hasta los impactos económicos.

 

El informe Reducción de la pobreza a escala mundial: Aprendizaje e innovación para el desarrollo se inspira en más de 100 estudios de casos prácticos sobre la reducción de la pobreza a nivel mundial, preparados para el proceso de aprendizaje mundial y la Conferencia sobre la Intensificación de la Lucha contra la Pobreza, celebrada en 2004. Los analistas del Banco Mundial han identificado los principales factores que favorecen o tienen un efecto negativo sobre la reducción de la pobreza a gran escala, y lo que esto significa para las operaciones del Banco Mundial y de los donantes.

 

"Debemos descubrir la forma de aumentar las iniciativas acertadas a una profundidad y amplitud que nos permitan tener un verdadero impacto sobre la pobreza y poder lograr los Objetivos de desarrollo del milenio", manifestó Jim Wolfensohn, ex presidente del Banco Mundial, que fue nombrado por los miembros del Cuarteto para desempeñarse como enviado especial para el plan de retirada israelí de Gaza. "Los desafíos que afrontamos son demasiado grandes. No se trata de 100 escuelas, sino de 10.000 escuelas. No se trata de 10 puentes, sino de 5.000 puentes. No tenemos que llegar a mil personas, sino a millones y millones de personas".

 

El informe dedica todo un capítulo a evaluar las experiencias de China en la promoción del desarrollo económico y la reducción de la pobreza. Durante los últimos 25 años, China logró reducir la pobreza a gran escala con una rapidez sin precedentes en la historia de la humanidad.

 

"El proceso de aprendizaje mundial de Shangai recurrió a estudios de casos para examinar la forma en que una vasta gama de países amplió sus intervenciones en la reducción de la pobreza", señala Frannie Léautier, Vicepresidente del Instituto del Banco Mundial. "Los casos estudiaron programas, proyectos y prácticas exitosas que tienen algo que decir sobre lo que funciona en el terreno y en diferentes entornos. El proceso de aprendizaje fue excepcional porque enfatizó el intercambio de conocimientos Sur-Sur”.

 

Los casos de países analizados en el informe incluyen Chile, Costa Rica, El Salvador, Uganda y Corea. Los casos de sectores particulares comprenden infraestructura, reforma del sistema judicial, microfinanciamiento, salud, educación y desarrollo impulsado por la comunidad, con descripciones detalladas sobre la búsqueda de soluciones por el método de prueba y error, al igual que a través de información sobre los resultados de rigurosas evaluaciones de efectos. Los ejemplos incluyen los caminos rurales de Marruecos, el programa de préstamos para PYME y microempresas de Kazajstán, así como la adaptación de mecanismos tradicionales de justicia de Rwanda.

 

El informe llega a la conclusión de que aunque el progreso parece ser el resultado de intervenciones multidimensionales de más de un actor, el crecimiento sostenido y compartido a nivel macroeconómico parece ser un elemento básico imprescindible para la reducción de la pobreza en un determinado país.

 

El informe también hace hincapié en que las evaluaciones rigurosas de efectos podrían servir de base para ampliar los esfuerzos encaminados a la reducción de la pobreza en todo el mundo en desarrollo. La evaluación del programa Oportunidades (previamente denominado Progresa) en México, por ejemplo, demostró que habían aumentado las tasas de escolarización y los años de escolaridad, lo cual convenció a las autoridades mexicanas para que apoyaran e incluso ampliaran el programa, a pesar de los cambios políticos.

 

"El proceso de aprendizaje de Shangai fue un primer paso importante, pero la comunidad del desarrollo debe tener una captura e intercambio de conocimientos mucho mayor acerca de los modelos y los procesos de reforma prometedores", dice Blanca Moreno-Dodson, editora del informe. "Necesitamos más análisis, documentación y difusión de las iniciativas locales, especialmente de aquellas que se conciben y operan fuera del sector formal y de los canales oficiales de inversión".

 

Para el Banco Mundial y la comunidad de donantes, el informe hace énfasis en que la propiedad del país, el fomento de la capacidad, la gestión con base en resultados, así como el alineamiento y la armonización entre donantes son elementos esenciales para el éxito.

 

“Entre las numerosas cosas estupendas por las que le estoy muy agradecido a mi distinguido predecesor, Jim Wolfensohn, el centro de atención en el intercambio de conocimientos y el aprendizaje es crítico para apoyar el cambio y las mejoras de la capacidad que resultan esenciales para un desarrollo eficaz", señala el Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz. “Elogio a Jim por su liderazgo y al equipo del Instituto del Banco Mundial por todo su trabajo y sus logros en este ámbito”.

 

Mensajes clave de la investigación:

 

A nivel de país

 

Ningún país redujo la pobreza sin abordar sus desequilibrios macroeconómicos y crear bases sólidas para el crecimiento; y todos ellos pusieron en práctica paralelamente medidas sociales en favor de los pobres.

 

En Chile, el paquete de reformas de los años noventa combinó políticas macroeconómicas conservadoras con medidas sociales progresivas.

En Uganda, un fuerte y decidido liderazgo político respaldó reformas encaminadas a promover el crecimiento, así como proyectos sociales cuando el crecimiento de por sí fue insuficiente para reducir la pobreza.

 

Los países que redujeron la pobreza en gran escala también pudieron desarrollar y mantener instituciones que lograron una buena gobernabilidad, así como un entorno en el que tuvo lugar el aprendizaje y la adaptación, permitiendo la corrección del curso en el medio del proceso.

 

En Costa Rica y El Salvador, el planteamiento fue descentralizar la responsabilidad de la prestación de los servicios de salud y educación, al tiempo que se consolidaba la política y las responsabilidades normativas del sector público. En ambos entornos, la innovación crucial de la política implicó una nueva dependencia en los recursos privados en áreas donde el Estado había dominado por mucho tiempo.

 

La capacidad de respuesta – ya sea a la crisis, al estímulo de la tecnología o a un impacto externo – fue otro ingrediente clave: la capacidad de innovar, de adaptar la capacidad institucional, de aprender con base en la experiencia y de convertir los factores externos en catalizadores para un cambio positivo.

 

En Indonesia, los malos tiempos económicos sirvieron como oportunidad para implantar buenas políticas. Se procuró la estabilidad macroeconómica, al tiempo que se plasmaba el sistema educativo rural para respaldar la adopción de la tecnología de la revolución verde con el fin de aumentar la producción de arroz.

 

El compromiso y el liderazgo eran esenciales para el éxito: de qué modo surgen los dirigentes, cómo forman las coaliciones para el cambio, cómo definen dónde comenzar y cómo ordenan las secuencias de reformas y su ejecución, cómo garantizan la continuidad de las reformas y su ejecución.

 

En Corea, había un compromiso de alto nivel con el desarrollo económico y la fuerte percepción de que las políticas anunciadas serían realmente ejecutadas.

 

A nivel sectorial

 

El informe también evalúa una serie de casos sectoriales o temáticos, proporcionando descripciones detalladas de los procesos que se probaron y de cómo se descubrieron las soluciones, y cómo los equipos de los proyectos y de los programas utilizaron sistemas de supervisión y evaluación para mejorar los resultados. Se cubrieron cuestiones de financiamiento externo e interno, como es el papel que han desempeñado los catalizadores externos, ya sea a través del conocimiento, las ideas y el apoyo técnico, o mediante acuerdos de asociación y cooperación.

 

Estas son algunas de las lecciones que surgen de este análisis:

 

El proyecto de caminos rurales en Marruecos demuestra dos factores clave: concentrarse en la accesibilidad, en contraposición al número de caminos construidos, y promover la participación del gobierno local.

En Rwanda, los dirigentes políticos y los funcionarios del poder ejecutivo alentaron el uso de mecanismos tradicionales de justicia y los adaptaron a situaciones muy volátiles, a fin de superar la triste herencia de las luchas entre tribus.

Kazajstán logró construir unidades dedicadas a las microempresas, dentro de los bancos comerciales, y elaboró un sólido programa de préstamos para las pequeñas y medianas empresas.

El caso del VIH/SIDA de Manipur, India, ilustra cómo las pruebas ad hoc permitieron descubrir la mejor manera de proporcionar tratamiento y prevención.

Egipto dio prioridad a sus inversiones en educación, haciendo hincapié en mejorar la calidad de las escuelas que, según los resultados de la investigación, afecta la matriculación y retención de las niñas en particular.

 

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