El PIB de los países en desarrollo de Oriente Medio y Norte de África registró un sólido crecimiento de 6 por ciento en 2008, gracias al aumento de los precios del petróleo en el primer semestre de ese año y al consistente desempeño de las exportaciones no petroleras en las economías diversificadas, así como buenos flujos de remesas, ingresos por turismo e inversión extranjera directa (IED).9 Sin embargo, estas condiciones no fueron duraderas, y el surgimiento de la crisis financiera en Estados Unidos durante septiembre de 2008 comenzó a cobrarle la factura al crecimiento regional a finales de ese año y durante 2009. Se anticipa que en 2009 los efectos de la crisis sobre la economía real serán más notorios y el PIB se reducirá casi la mitad, a 3.1 por ciento, y se descarta que la región recupere un crecimiento promedio cercano a 4.5 por ciento antes de 2011. Mientras tanto, los factores que sustentaron el crecimiento durante los últimos cinco años perderán fuerza: se prevé que los precios del petróleo tendrán un repunte moderado y alcanzarán un promedio de 66 dólares por barril en 2011; el mercado europeo de exportación seguirá flácido y el debilitamiento de los ingresos por servicios y remesas repercutirá sobre el crecimiento tanto en los países petroleros como en las economías más diversificadas de la región. Al principio, los países en desarrollo de Oriente Medio y Norte de África resultaron menos afectados por la crisis que los de muchas otras regiones emergentes. El principal efecto directo de la crisis fue la acelerada caída de los precios del petróleo. Ese desplome de aproximadamente 65 por ciento, de casi 150 dólares por barril a cerca de 60 dólares en la actualidad, redujo drásticamente los ingresos públicos entre los países en desarrollo exportadores de crudo, y afectó de manera especial a los exportadores de ingreso alto que forman parte del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Este grupo incluye a Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. En años recientes, estos países se han convertido en una fuente clave de financiamiento de la inversión (a través de la IED y otros flujos de capital), así como de remesas para las economías en desarrollo de la región. La pérdida de fuerza de estas fuentes de ingreso e inversión es un factor importante en la desaceleración del crecimiento regional. En términos agregados, los ingresos por exportaciones de petróleo y gas en los países del CCG cayeron de 670 mil millones de dólares en 2008 a un estimado de 280 mil millones durante 2009: un gran desplome equivalente a 38 por ciento del PIB del grupo. Los ingresos de los países en desarrollo exportadores de crudo, incluidos Argelia, Irán, Iraq, República Árabe Siria y Yemen, disminuyeron de 320 mil millones de dólares a cerca de 140 mil millones, un retroceso equivalente a 28 por ciento del PIB. Esta severa caída de los ingresos, aunada a un rápido crecimiento de los gastos, ha ocasionado déficits en las finanzas públicas de varios países exportadores de crudo, lo que a su vez ha reducido la capacidad del sector público para mitigar algunos efectos adversos de la crisis por medio de paquetes focalizados de estímulo y otras medidas. 
9 Entre los países de ingresos medios y bajo de la región de Oriente Medio y Norte de África están Argelia, Egipto, Irán Jordania, Líbano, Marruecos, Siria, Túnez y Yemen. Varios países no fueron incluidos en este informe por falta de datos. Es el caso de Yibuti, Iraq, Libia, Gaza y Cisjordania. Las economías de ingreso alto de la región ampliada, incluidos Bahréin, Kuwait, Omán y Arabia Saudita, miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), son incluidos en este informe en la categoría de “otros países de ingreso alto”, pero la importancia del desempeño del CCG en la región ampliada debe destacarse. Dentro del CCG, la falta de datos suficientes impidió incluir a Qatar y a los Emiratos Árabes Unidos. |