Ciudad de Washington, a 3 de septiembre de 2003 — De acuerdo con un nuevo informe del Banco Mundial publicado hoy, un acuerdo comercial que aborde las inquietudes de las naciones en desarrollo impulsaría el crecimiento mundial y permitiría que 144 millones de personas dejen de ser pobres para el año 2015. El informe se da a conocer en vísperas de la reunión de los ministros de comercio de todo el mundo que se llevará a cabo la semana próxima en Cancún para analizar el progreso alcanzado en las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) con respecto al Programa de Doha para el Desarrollo. En el informe Las perspectivas económicas mundiales y los países en desarrollo 2004: cumpliendo la promesa del Programa de Doha (Global Economic Prospects 2004: Realizing the Development Promise of the Doha Agenda) se presenta un panorama detallado de la economía mundial, junto con las perspectivas a corto plazo. También se ofrece un riguroso análisis de los problemas del comercio mundial, en especial aquellos que encabezan el temario para debate en la reunión de la OMC que se llevará a cabo este mes. Oficialmente, en las reuniones de Cancún se realizará un balance provisional de las negociaciones, cuya finalización está prevista para el 1 de enero de 2005. Sin embargo, estas reuniones se producen en momentos en que la economía mundial y el comercio internacional languidecen. Como se señala en el informe, las conversaciones sobre el comercio están estancadas por existir desacuerdo en temas de especial importancia para los países en desarrollo, como la agricultura, la reducción de los aranceles a las manufacturas, el tratamiento especial para los países en desarrollo, y las patentes de productos farmacéuticos en los países pobres. Si se lograra avanzar en las conversaciones de Cancún, la confianza de los inversionistas aumentaría y se crearían las condiciones para concertar un acuerdo de la OMC más significativo, que impulsaría el comercio. Con el tiempo, ese resultado aumentaría los ingresos en todo el mundo y produciría una disminución considerable de la pobreza mundial. En el informe se proyecta un crecimiento anémico de 1,5% en el mundo industrializado durante 2003 (un porcentaje muy inferior a su potencial), y se prevén mejores resultados para el próximo año, cuando el crecimiento de los países industriales llegará al 2,5%. Los países en desarrollo, con una tasa de crecimiento de 4,0% en 2003, fueron un poco más pujantes que los países industriales, y si la recuperación mantiene el ritmo actual, crecerán 4,9% en el año 2004. (El pronóstico de crecimiento se indica en el cuadro de la última página). De acuerdo con las proyecciones, el comercio mundial aumentará 4,6%. Esta cifra es levemente superior a la registrada el año anterior pero no llega a la mitad de la tasa del año 2000. Nicholas Stern, Primer Economista del Banco Mundial, considera importante que los países ricos tomen la iniciativa para lograr un resultado equitativo en las negociaciones de Cancún. "Esos países son los participantes predominantes en el mercado mundial y representan las dos terceras partes del mismo", afirma Stern. "Podrían demostrar espíritu de iniciativa a través de medidas orientadas a reducir la protección de la agricultura y los altos aranceles y asegurar que los países más pobres tengan acceso a medicamentos a un costo razonable en las mismas condiciones que los países en desarrollo más grandes". En el informe se señala, además, que los países en desarrollo, especialmente las naciones dinámicas de ingreso mediano, pueden contribuir a que se llegue a un buen "acuerdo de Doha" si se comprometen a adoptar medidas de liberalización del comercio que permitan impulsar el comercio mundial y que también sean beneficiosas para ellos. "Las conversaciones están llegando a una encrucijada", afirma Uri Dadush, Director del Departamento de Comercio del Banco Mundial.. "Si los ministros logran concertar un acuerdo para reducir las barreras arancelarias que inciden en los bienes que producen los pobres —especialmente los productos agrícolas y las manufacturas con uso intensivo de mano de obra—, estarán contribuyendo a mejorar su nivel de vida. En caso contrario, habrán dejado pasar una oportunidad",. Eliminar las barreras a las exportaciones de los países en desarrollo aceleraría su crecimiento En el informe se señalan las desigualdades en el sistema de comercio mundial que impiden el crecimiento de las exportaciones de los países en desarrollo. En la esfera de la agricultura, por ejemplo, el apoyo del Estado japonés a los productores de arroz asciende al 700% de los costos de producción, lo que en la práctica cierra las puertas a las exportaciones de Tailandia y otros productores. Los subsidios presupuestarios directos que otorga la Unión Europea a los productores tienen un costo anual cercano a los US$100.000 millones, y hacen bajar los precios del azúcar, los productos lácteos y el trigo en los mercados mundiales. Estos subsidios tienen, además, el efecto indirecto de aumentar los precios que pagan los consumidores. Los Estados Unidos gastan US$50.000 millones al año exclusivamente en apoyo directo a su sector agrícola. Los subsidios que reciben los productores de algodón de los Estados Unidos, que ascienden a más de US$3.000 millones anuales (el triple de la ayuda externa de los Estados Unidos a África), reducen los precios mundiales del algodón y excluyen a los agricultores pobres pero eficientes de África occidental. "En general, los exportadores de los países en desarrollo deben pagar más que los exportadores de los países ricos para ingresar a los mercados extranjeros", afirma Richard Newfarmer, asesor económico del Departamento de Comercio y del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo, del Banco Mundial, y principal autor del informe. "Los aranceles que los países industrializados aplican a las manufacturas de otros países industrializados ascienden, en promedio, al 1%;sin embargo, cobran el 5% a Asia oriental, el 6% a Oriente Medio y el 8% a Asia meridional. Mongolia, por ejemplo, paga en concepto de aranceles a los Estados Unidos casi el mismo monto en dólares que Noruega, pese a que sólo vende el 3% de lo que Noruega vende a Estados Unidos. ¿Puede alguien sostener que este sistema cumple su función de desarrollo respecto de los pobres?", agrega Newfarmer. En el informe se afirma que un "buen" acuerdo de la OMC podría generar aumentos de los ingresos que van de US$290.000 millones a US$520.000 millones para los países ricos y pobres, sacando de la pobreza a 144 millones de personas para el año 2015 (véase el recuadro). | ¿Cuánto aumentarían los ingresos si se redujeran los aranceles? En el informe Global Economic Prospects 2004 se presenta una hipótesis sencilla para demostrar que la disminución de las barreras al comercio para la agricultura y la reducción de los máximos arancelarios pueden fomentar el crecimiento y reducir la pobreza. En el marco de esta hipótesis: - Los países ricos reducen al 10% los aranceles para la agricultura y al 5% para las manufacturas;
- Los países en desarrollo retribuyen reduciendo al 15% y al 10%, respectivamente, los aranceles para la agricultura y las manufacturas;
- Todos los países eliminan los subsidios a las exportaciones agrícolas, 'desconectan" los subsidios internos para reducir al mínimo las distorsiones del comercio, y eliminan los aranceles específicos, las cuotas y los derechos antidumping.
E sta fórmula genera ganancias que ascienden a alrededor de las tres cuartas partes de aquellas que se obtendrían a través de la plena liberalización del comercio. Si las reformas reseñadas más arriba se instrumentaran gradualmente en el curso de cinco años, hasta el año 2010, y estuvieran acompañadas de una respuesta realista de productividad, para el año 2015 los países en desarrollo obtendrían ingresos adicionales por un valor aproximado de US$350.000 millones. Los países ricos también se beneficiarían, con ganancias del orden de los US$170.000 millones. Como resultado de estas medidas, para el año 2015 144 millones de personas habrían dejado de subsistir con menos de US$2 al día. |
La comunidad internacional debe realizar un esfuerzo conjunto para lograr un resultado positivo Stern hace hincapié en que para obtener estas ganancias, todos los países deben asumir la responsabilidad por el resultado de las negociaciones de la OMC. "Los países ricos deben tomar la iniciativa con medidas para reducir la protección de la agricultura, eliminar los altos aranceles a las manufacturas, y aumentar el acceso a medicamentos a un costo razonable", afirma Stern. "No tiene sentido que los países ricos insten a los países en desarrollo a adoptar políticas que fomentarán el crecimiento si luego ellos adoptan políticas comerciales que reducen las perspectivas de crecimiento de esos mismos países en desarrollo". En el informe se señala que los países en desarrollo, especialmente los países de ingreso mediano, podrían contribuir a un buen "acuerdo de Doha" si toman la iniciativa en su propio ámbito. Al abrirse al comercio, pueden reducir el costo de los insumos importados y ser más competitivos a nivel internacional. Todo esto genera nuevas oportunidades para los pequeños agricultores y para la pequeña y mediana empresa, lo cual se traduce en más empleo para los pobres. "El exceso de protección en los países de ingreso mediano perjudica a sus vecinos pobres del mismo modo que las barreras al comercio de los países ricos", afirma Dadush. Por ejemplo, los exportadores latinoamericanos de manufacturas deben afrontar aranceles medios en América Latina que son siete veces superiores a los aranceles de los países industrializados. Los exportadores de Asia oriental deben afrontar aranceles en otros países de la región que son 60% más altos que en las naciones ricas. En el informe se insta a todos los segmentos de la comunidad internacional a hacer "concesiones" que en última instancia los beneficiarán a ellos tanto como a sus asociados comerciales: Los países industrializados se beneficiarán al reducir la protección y los subsidios a la agricultura, que en su mayoría están destinados a grandes agricultores cuyos ingresos ya son superiores a los de la familia media en la Unión Europea, Japón y los Estados Unidos. El costo de estas medidas para la familia media de estas regiones asciende a unos US$1.000 al año. La reducción radical de la protección de la agricultura producirá una disminución de los precios que deben pagar los consumidores de esos países por los alimentos y las manufacturas con uso intensivo de mano de obra. Al mismo tiempo, permitirá aumentar los ingresos de los agricultores pobres de los países en desarrollo. Los países ricos, a su vez, podrían tener más acceso a los mercados de servicios, aún protegidos, de los países de ingreso mediano. Los países de ingreso mediano tendrán mejores servicios telefónicos y financieros si se permite el ingreso a los mercados de servicios a un mayor número de competidores extranjeros, y al mismo tiempo podrán acceder en mejores condiciones a los países ricos y a los mercados dinámicos de otros países en desarrollo. Los exportadores agrícolas de ingreso mediano obtendrían los mayores beneficios de la liberalización de la agricultura pues los menores subsidios y la sobreproducción de los países industriales generarían nuevas oportunidades. Los países de ingreso bajo que actualmente aplican altos impuestos a las importaciones obtendrán beneficios al instrumentar reformas internas que permiten reducir los costos de los insumos importados, aumentar la competencia interna que impulsa el crecimiento de la productividad, e incrementar las exportaciones. Pueden abandonar la excesiva dependencia de las preferencias comerciales otorgadas por conveniencia política por los países ricos, y avanzar hacia la producción basada en sus ventajas comparativas. Pese a la difusión de sus méritos, las preferencias comerciales para aumentar las oportunidades de exportación han tenido resultados dispares en la práctica. Como las normas de origen son complicadas y existe incertidumbre respecto de las reglamentaciones administrativas, sólo el 40% de los productos que pueden tener acceso preferencial a los países ricos ingresa efectivamente a ellos utilizando esas preferencias. Los donantes y los organismos multilaterales también deben ayudar a mejorar el sistema de comercio mundial "El mero hecho de que un mercado extranjero reduzca sus barreras al comercio no significa que un país estará, repentinamente, en condiciones de exportar", afirma Newfarmer. "Será necesario realizar inversiones en puertos, caminos y educación, y mejoras en instituciones locales, como la aduana y la autoridad tributaria. Los donantes internacionales pueden proporcionar recursos financieros y humanos para llevar a cabo estas inversiones fundamentales". En el informe se señala que las mejoras en los puertos, aduana y otras obras de infraestructura relacionadas con el comercio podrían generar un aumento de US$380.000 millones en el comercio mundial en el curso de varios años. "Además, los organismos de desarrollo tienen la responsabilidad de ayudar a los países pobres a adoptar políticas que les permitan hacer frente a la reducción del acceso preferencial, el aumento de los precios de las importaciones de alimentos o la disminución del ingreso derivado de los aranceles a raíz de las reformas internas", agrega Newfarmer. La recuperación mundial está dando los primeros pasos vacilantes en la dirección correcta Por tercer año consecutivo, la economía mundial ha tenido un crecimiento muy inferior a su potencial, alcanzando una tasa estimada del 2% en el año 2003 (véase el cuadro). El ritmo de actividad disminuyó a fines de 2002 y principios de 2003 en respuesta a acontecimientos que socavaron la confianza, entre ellos, las circunstancias que llevaron a la guerra en Iraq, las tensiones transatlánticas y la preocupación por el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). "La economía mundial todavía no está funcionando a toda máquina pero las tendencias actuales indican que el año 2004 será mejor", afirma Hans Timmer, jefe del equipo del Banco responsable del análisis de las tendencias mundiales. 
El ritmo de actividad es bueno en la región de Asia meridional. El crecimiento de los países de la región de Asia oriental y el Pacífico perdió impulso debido al SARS, pero su aparente contención ha abierto el camino para que continúe el crecimiento rápido. La región de África, sin embargo, sigue avanzando con dificultad. Aunque han mejorado, los precios de sus productos básicos aún están por debajo de las tendencias a largo plazo. La guerra ha incidido en los resultados en la región de Oriente Medio y Norte de África, mientras que muchos países de la región de Europa y Asia central crecen lentamente debido a los efectos de las condiciones desfavorables en Europa occidental, especialmente en Alemania. La región de América Latina está comenzando a recuperarse de una profunda recesión: el crecimiento de la Argentina está cobrando impulso, la agitación que precedió a las elecciones en Brasil ha quedado en el pasado, y México se está recuperando. De acuerdo con las proyecciones, el crecimiento mundial aumentará al 3% en el año 2004. En los Estados Unidos están apareciendo los primeros indicios de un repunte en la actividad económica, entre ellos, una reactivación de los pedidos, la producción y las exportaciones, así como mercados de valores en alza. El producto de Japón registró un aumento del 2,3% durante el segundo trimestre del año, una tasa superior a la prevista, pero en Europa las condiciones aún son extremadamente difíciles. El aumento de confianza en los Centros de la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos) será esencial para que aumente el gasto de capital y el crecimiento sea más vigoroso. Es probable que el crecimiento de los países en desarrollo aumente al 4,9% en el año 2004, gracias al impulso de la recuperación del comercio mundial, la disminución de las tensiones mundiales y el repunte de la demanda interna. Se espera que los mayores avances se registren en América Latina. El crecimiento más firme de la India debería potenciar a la región de Asia meridional, pero se esperan avances más moderados en la región de Europa y Asia central, como consecuencia del ritmo más lento de recuperación de la actividad en la Unión Europea. El repunte del crecimiento será menor en la región de Oriente Medio y Norte de África, donde es probable que persista la incertidumbre respecto de la situación política y económica regional, y en África al sur del Sahara, donde sólo un pequeño aumento de los precios de los productos básicos y el escaso crecimiento de Europa son factores muy importantes. En el año 2005, las tasas de crecimiento podrían disminuir levemente a alrededor del 4,8%, en consonancia con los valores máximos registrados en el año 2000 y en el período de 1996-97. "La gran mejora introducida en los aspectos fundamentales de las políticas en la mayoría de las regiones —el progreso en materia de déficit presupuestario, la contención de la inflación, y la mayor apertura del comercio— ha permitido sentar las bases para el crecimiento de la productividad en el año 2004", afirma Timmer "No obstante, se corre el riesgo de que los problemas estructurales persistentes en los países ricos -como los déficit gemelos de los Estados Unidos y los resultados menos satisfactorios de los bancos japoneses y europeos - precipiten una caída perturbadora del dólar estadounidense u otra crisis de confianza imprevista que ponga fin a la recuperación de la inversión. Si estos riesgos se materializan, los pronósticos no se cumplirán". | Proyecciones del PIB mundial, 2003-05/1 | | Variación porcentual | 2000 | 2001 | 2002 | 2003 | 2004 | 2005 | | Mundo | 4,0 | 1,3 | 1,9 | 2,0 | 3,0 | 2,9 | | Países de ingreso alto | 3,7 | 0,9 | 1,6 | 1,5 | 2,5 | 2,4 | | Países de la OCDE | 3,6 | 1,0 | 1,6 | 1,5 | 2,5 | 2,3 | | Estados Unidos | 3,8 | 0,3 | 2,4 | 2,2 | 3,4 | 2,8 | | Japón | 2,8 | 0,4 | 0,1 | 0,8 | 1,3 | 1,3 | | Zona del euro | 3,5 | 1,5 | 0,8 | 0,7 | 1,7 | 2,1 | | Países no integrantes de la OCDE | 6,6 | -1,1 | 2,4 | 2,1 | 4,1 | 4,4 |
| | Todos los países en desarrollo | 5,1 | 2,9 | 3,3 | 4,0 | 4,9 | 4,8 | | Asia oriental y el Pacífico | 7,2 | 5,5 | 6,7 | 6,1 | 6,7 | 6,6 | | Europa y Asia central | 6,6 | 2,2 | 4,6 | 4,3 | 4,5 | 4,1 | | América Latina y el Caribe | 3,5 | 0,3 | -0,8 | 1,8 | 3,7 | 3,8 | | Oriente Medio y Norte de África | 4,1 | 3,2 | 3,1 | 3,3 | 3,9 | 3,5 | | Asia meridional | 4,2 | 4,9 | 4,2 | 5,4 | 5,4 | 5,4 | | África al sur del Sahara | 3,2 | 3,2 | 2,8 | 2,8 | 3,5 | 3,8 | | Partida de memorando |
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| | | | | Países en desarrollosin incluir China e India | 4,6 | 1,7 | 2,0 | 3,1 | 4,1 | 4,1 |
| Fuente: Banco Mundial, Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo. Nota: /1 PIB en dólares estadounidenses constantes de 1995. |
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