Con 2 millones de personas que viven con VIH o SIDA en América Latina y el Caribe, el costo humano, social y económico de la epidemia ha sido enorme. En la región, unas 600.000 personas han muerto de SIDA en los últimos 20 años y cada día, aproximadamente 567 personas se infectan con el virus del VIH. En el Caribe, la incidencia de la infección de VIH/SIDA en adultos se calcula en 2,3%, que es la tasa de incidencia más alta de infección por el VIH en adultos fuera de África al Sur del Sahara. El VIH/SIDA es la causa principal de muerte en hombres menores de 45 años en el Caribe y más de 250.000 niños han quedado huérfanos por la epidemia. En Centroamérica, donde cuatro países están entre los que tienen la incidencia más alta de infección por el VIH de toda América Latina, la epidemia amenaza con empeorar a menos que se redoblen los esfuerzos de prevención. ¿Qué está desatando la epidemia en la región de América Latina y el Caribe (ALC)? A continuación se citan algunos de los factores que han contribuido a la propagación del VIH/SIDA: - Los comportamientos de riesgo que incluyen, entre otros, el contacto sexual sin protección, compartir agujas, las parejas múltiples, el comienzo temprano de las relaciones sexuales, la migración y la movilidad.
- La inestabilidad política y económica amenaza la respuesta al VIH. Los cambios frecuentes en los recursos humanos generan una falta de memoria institucional y de capacidad. A menudo, una crisis económica desencadena una reducción de los gastos sociales, lo que puede llevar a limitar los recursos nacionales para el VIH, mientras que una crisis política puede conducir a respuestas debilitadas e interrumpidas.
- El estigma y la discriminación, además de la falta de respuesta social, pueden contribuir a propagar la epidemia.
- La falta de capacidad de ejecución puede minar la eficacia de los programas diseñados para combatir el VIH/SIDA, o para suministrar tratamiento a los que viven con el SIDA.
La respuesta del Banco Mundial al VIH/SIDA en ALC El Banco Mundial está trabajando hombro con hombro con los gobiernos de la región, la sociedad civil, y otras organizaciones internacionales para aportar recursos fundamentales, tanto financieros como analíticos, para contrarrestar la propagación del VIH/SIDA y proporcionar tratamiento y atención a las personas afectadas por el VIH y el SIDA. Desde 1998, cuando Brasil fue el primer país de la región en recibir asistencia del Banco para las actividades de control del VIH/SIDA, el Banco ha aprobado más de US$340 millones en préstamos para apoyar la lucha contra la enfermedad. Además, se han aprobado aproximadamente US$12 millones en financiamiento para los componentes de SIDA en los proyectos de salud de toda la región. En 2003, como parte de los US$155 millones del programa de financiamiento para control y prevención del VIH/SIDA en el Caribe, el Banco aprobó una combinación de préstamos y créditos a San Kitts y Nevis (2003) y a Trinidad y Tobago (2003). En años recientes, el programa de financiamiento también ha financiado proyectos para Barbados (2001), la República Dominicana (2001), Jamaica (2002) y Granada (2002). Una subvención de US$ 750.000 del Gobierno de Japón apoya la preparación de estos proyectos nacionales. El Banco también aprobó en marzo de 2003, una Subvención Posconflicto de US$ 2,9 millones, para prevenir y controlar las enfermedades infecciosas, entre otras el VIH, en Haití. La subvención, que se desembolsará en dos cuotas, es administrada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en cooperación con varios organismos internacionales, ONG y autoridades locales. En Centroamérica, los componentes de VIH/SIDA se han incluido como parte del Proyecto de Reconstrucción después de la Emergencia del Terremoto y la Extensión de los Servicios de Salud en El Salvador y del Proyecto de Reforma de Sistemas Sanitarios, en Honduras. En América del Sur, el Banco aprobó US$100 millones para el Tercer Proyecto de Control del SIDA y las ETS en Brasil para ayudar al país en sus esfuerzos por reducir la incidencia de las ETS y el VIH, a la vez que se da tratamiento a las personas infectadas con el VIH/SIDA y así se mejora su calidad de vida. En el Proyecto de US$30 millones para Servicios de Salud Metropolitanos de Caracas, Venezuela, se han incluido componentes de VIH/SIDA. Además, en respuesta a la crisis fiscal ocurrida en la Argentina en 2002, la cantidad de US$88 millones en préstamos hechos al país se reasignó para financiar la compra de medicamentos antirretrovíricos (ARV), con lo cual el gobierno pudo seguir el tratamiento con ARV para aproximadamente 17.000 personas infectadas con el VIH. Más allá de la asistencia financiera, el Banco Mundial ha realizado una serie de investigaciones sobre la repercusión de la infección por el VIH y del SIDA en la región. En octubre, el Banco preparó el informe VIH/SIDA en Centroamérica: la epidemia y las prioridades para la prevención, para la conferencia de Concasida en Ciudad de Panamá. En noviembre de 2003, el Banco publicó el informe, "VIH/SIDA en los países de América Latina: los retos del futuro" para facilitar la ejecución de las estrategias de prevención y control que se adaptan a las necesidades tanto de la región como de países específicos. En 2003, un equipo del Banco Mundial prestó asistencia técnica a la Secretaría de Salud / Centro Nacional para la Prevención y Control del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, de México (SSA/Censida) a fin de apoyar los esfuerzos del país para optimizar su asignación de recursos destinados a la prevención del VIH en México. El personal del Banco está también deseoso de aprender de la experiencia de los líderes gubernamentales, las organizaciones de la sociedad civil y los socios en el desarrollo multilateral. Con este fin, los especialistas en salud y la gerencia del Banco suelen participar en las conferencias relacionadas con el VIH/SIDA. En julio de 2003, el Banco auspició una mesa redonda sobre cómo Acelerar la Respuesta al VIH/SIDA en el Caribe (disponible en video), que presentaba al Primer Ministro de San Kitts y Nevis, Dr. Denzil Douglas, entre otros socios bilaterales y multilaterales. La participación de la sociedad civil en la lucha contra la epidemia es un pilar fundamental de todos los proyectos relativos al VIH/SIDA financiados por el Banco en América Latina y el Caribe. Las organizaciones no gubernamentales (ONG) han resultado eficaces en el trabajo con grupos vulnerables y de alto riesgo, a menudo difíciles de alcanzar a través de las instituciones tradicionales. Perspectivas de proyecto: Reducción de la mortalidad por el SIDA en el Brasil El Programa Nacional de VIH/SIDA del Brasil es reconocido en la práctica como uno de los mejores en el mundo. En 1996, sin renunciar a sus medidas preventivas, Brasil fue el primer país en poner en marcha un programa de distribución de medicamentos antirretrovíricos (ARV) dirigido a todos los que los necesitaban. Actualmente, alrededor de 125.000 pacientes se benefician de los ARV gratuitos a través del sistema de salud pública. Durante los últimos siete años, ha habido una reducción significativa de la mortalidad, la morbilidad y hospitalización. · Desde 1996, se calcula que el tiempo promedio de supervivencia de las personas afectadas ha aumentado de 6 meses a 5 años. · La incidencia de infecciones oportunistas ha bajado entre 60 y 80%, y la calidad de vida de los pacientes ha mejorado considerablemente. · Desde 1993, en Brasil se ha reducido el número de defunciones por SIDA en 50 %. · Se ha calculado que el ahorro para el gobierno a corto plazo supera los US$1,1 mil millones sólo por la reducción en hospitalizaciones, y llega a los US$2 mil millones, si se incluye la atención ambulatoria de pacientes. Desde 1988, el Banco Mundial ha venido auspiciando proyectos relacionados con el VIH/SIDA en Brasil, cuando se aprobó un préstamo por US$109 millones para apoyar un proyecto de control de enfermedades endémicas. Durante el último decenio, el Banco ha aprobado US$425 millones en préstamos para financiar tres fases sucesivas del Proyecto de Control del SIDA y de Enfermedades de Transmisión Sexual, en Brasil. Aunque el financiamiento para la tercera fase acaba de aprobarse en junio de 2003, los resultados de las dos primeras fases motivan el optimismo: En total, las dos primeras fases han financiado 1.500 proyectos locales que han: - Distribuido más de 480 millones de condones;
- Elevado la concienciación acerca del SIDA entre más de medio millón de personas en riesgo;
- Apoyado una red nacional de 177 centros de pruebas y orientación en materia del SIDA y 800 consultorios de diagnóstico y de tratamiento para las enfermedades de transmisión sexual;
- Establecido una asociación con el Consejo Nacional Empresarial del SIDA para proporcionar formación en la concienciación sobre el SIDA en más de 3.000 empresas, lo que ha beneficiado a unos 3,5 millones de trabajadores;
- Capacitado a 3.800 profesores y 32.500 estudiantes en la promoción de la prevención del SIDA y del abuso de drogas.
Perspectiva del proyecto: Salvando vidas en el Caribe Los US$155 millones invertidos en programas de prevención y control de la infección por el VIH y el SIDA que el Banco Mundial ha apoyado desde 2001 ya están mostrando su impacto sobre la epidemia de VIH/SIDA. Por ejemplo, más de 90% de los hospitales provinciales en la República Dominicana han implantado programas para abordar eficazmente el reto de prevenir la transmisión maternoinfantil de la infección por el VIH/SIDA. En el año 2002, se han tratado cerca de 40.000 embarazadas y recién nacidos. En Barbados, se registró un descenso de 43% en el número de defunciones causadas por el VIH/SIDA luego de que los medicamentos antirretrovíricos estuvieron disponibles para todos desde enero de 2002. El número de pacientes atendidos en la nueva clínica mostró un aumento de 56% y se ha observado una aceptación significativa de los diversos servicios proporcionados; por otra parte, la satisfacción de los pacientes, evaluada por entrevistas y grupos de discusión estructurados, es alta y sigue en aumento a medida que la clínica se hace más conocida. Los resultados iniciales alcanzados en Barbados indican claramente que la terapia antirretrovírica puede ser "rentable" en comparación con otros usos de los recursos, ya que reduce la mortalidad, la morbilidad y las necesidades de hospitalización.
Actualizado en noviembre, 2003 |