Enlace: Andrew Kircher (202) 473-6313 akircher@worldbank.org Cynthia Case (TV/Radio) (202) 473-2243 Ccase@worldbank.org Washington, D.C., 13 de abril de 2003 — Aún es posible reducir la pobreza mundial a la mitad para el año 2015 si los países ricos ponen menos obstáculos al comercio e incrementan la ayuda externa, y si los países pobres invierten más en la salud y la educación de sus ciudadanos, indica un nuevo informe presentado por el Banco Mundial en las reuniones de primavera que realiza conjuntamente con el Fondo Monetario Internacional. De acuerdo con World Development Indicators (Indicadores del desarrollo mundial) 2003, si el crecimiento económico mundial mantiene el ritmo actual, en el año 2015 las tasas mundiales de pobreza descenderán a menos de la mitad de su nivel en 1990, permitiendo que alrededor de 360 millones de personas salgan de una situación de pobreza angustiosa. Con todo, el motor que impulsa este progreso -el rápido crecimiento en Asia y las mejoras en Europa oriental- servirá de poco para reducir la desesperante pobreza de África, donde es muy probable que el número de pobres pase de 315 millones en 1999 a 404 millones en 2015, y en Oriente Medio donde la pobreza también está aumentando. En el nuevo informe -una amplia y detallada recopilación de la información reunida por organismos nacionales e internacionales de estadísticas- se registra el progreso realizado por los países pobres hacia los objetivos de desarrollo del milenio. En el año 2000, la comunidad internacional concertó un conjunto de metas con la finalidad de reducir la pobreza basada en el ingreso para el año 2015 y propiciar mejoras importantes en la educación, la igualdad entre géneros, la atención de la salud y la lucha contra el hambre y la degradación del medio ambiente. "Muchos países en desarrollo han hecho grandes avances en los últimos años hacia un crecimiento más rápido y una mejor gestión de sus economías", afirma Nicholas Stern, Primer Economista y Vicepresidente de Economía del Desarrollo del Banco Mundial. "Sin embargo, el crecimiento por sí solo no será suficiente para reducir la pobreza a la mitad para el año 2015. Los países en desarrollo deben lograr que todas las personas, y especialmente las que viven en la pobreza, tengan acceso a la educación y la atención de la salud, y deben crear condiciones propicias para la inversión, incentivar la productividad y realizar mejoras concretas en el nivel de vida de su población. No obstante, sólo podrán lograrlo si los países ricos reducen los obstáculos al comercio que limitan las posibilidades de exportar de los países pobres y, en consecuencia, el crecimiento de sus economías. Confiamos en que los países ricos cumplirán sus promesas de asistencia, y adoptarán medidas en materia de comercio, especialmente en la esfera de la agricultura, en la próxima reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Cancún". El nuevo informe del Banco indica que existe una alarmante diferencia de calidad de vida entre los países ricos y los países pobres. En los primeros, siete de cada 1.000 niños mueren antes de cumplir los cinco años; en los segundos, la cifra asciende a 121 de cada 1.000 niños. Mientras que en los países ricos 14 de cada 100.000 nacidos vivos quedan huérfanos de madre en el parto, en algunos países pobres esa proporción es de 1.000 por cada 100.000 nacidos vivos. Por último, mientras que los países ricos han conseguido ofrecer educación primaria a todas las niñas, el progreso ha sido muy inferior en Asia meridional, por ejemplo, donde sólo el 61% de las niñas termina la escuela primaria. Los datos del nuevo informe señalan que en el decenio de 1990 se lograron rápidos avances en reducir el número de personas en todo el mundo que subsiste con menos de US$1 al día, que pasó de 1.300 millones en 1990 a 1.160 millones en 1999. Esta disminución, sin embargo, se registró principalmente en China y la India, mientras que el número de pobres subió de 6 millones a 24 millones en Europa oriental y Asia central, de 48 millones a 57 millones en América Latina, de 5 millones a 6 millones en la región de Oriente Medio y Norte de África, y de 241 millones a 315 millones en África. Para el año 2015, según los datos del informe, es probable que, si se mantiene el crecimiento económico, disminuya el número de personas que viven en extrema pobreza en todas las regiones, con la salvedad de África al sur del Sahara, Oriente Medio y Norte de África, donde el crecimiento proyectado no será suficiente para frenar el aumento de la pobreza (véase el cuadro siguiente). Pese al progreso, millones de personas viven en extrema pobreza Número de personas que subsisten con menos de US$1 al día (en millones) | | Grupos de países en desarrollo | 1990 | 1999 | 2015 | | Asia oriental y el Pacífico | 486 | 279 | 80 | | (excluida China) | 110 | 57 | 7 | | Europa y Asia central | 6 | 24 | 7 | | América Latina y el Caribe | 48 | 57 | 47 | | Oriente Medio y Norte de África | 5 | 6 | 8 | | Asia meridional | 506 | 488 | 264 | | África al sur del Sahara | 241 | 315 | 404 | | TOTAL | 1.292 | 1.169 | 809 | | (excluida China) | 917 | 945 | 735 |
Obstáculos al comercio De acuerdo con el nuevo informe del Banco, si los paises ricos reducen las barreras que imponen al comercio, podrían incrementar a largo plazo un 0,5% el crecimiento anual de los países en desarrollo, y liberar de la pobreza a otros 300 millones de personas para el año 2015. "Al ampliar los mercados para las exportaciones de los países en desarrollo, el comercio puede estimular el desarrollo", afirma Stern. "Los países pobres encuentran grandes obstáculos para exportar a los países ricos los productos más en consonancia con su ventaja comparativa: los productos agrícolas y textiles". Stern señala que los países en desarrollo también obtendrán beneficios si reducen sus propios obstáculos al comercio. Los países que han alcanzado una mayor integración con el sistema de comercio mundial tienen, en promedio, un crecimiento más sólido. Durante el último decenio, los países que impulsaron su comercio tuvieron un crecimiento tres veces más rápido que los que no lo hicieron. Después de crecer a una tasa anual del 8% durante el período de 1990-2000, el comercio mundial sólo aumentó el 1,2% en el año 2001. Los países de ingreso alto, que representan más del 75% del comercio mundial (exportaciones más importaciones), sufrieron la mayor disminución del ritmo de crecimiento, y en 2001 el comercio sólo aumentó el 0,3%. Sin embargo, el comercio de las economías de ingreso bajo creció el 6,4%, casi el doble de la tasa media en el período de 1990-2000. Aunque el comercio de servicios ha crecido rápidamente, el de mercancías (productos básicos primarios y productos manufacturados) sigue ocupando un lugar preponderante. Los países exportadores de productos primarios no combustibles registraron un aumento en el volumen de comercio pero sus ingresos disminuyeron debido a la constante caída de su relación de intercambio. La región de África al sur del Sahara fue una de las más perjudicadas. Si bien el comercio puede mejorar las perspectivas del mundo en desarrollo, la ayuda externa también es esencial para proporcionar a los países pobres los recursos que necesitan para invertir en su población. En el último año hubo señales alentadoras de que los países ricos estaban cumpliendo sus promesas de aumentar la ayuda externa. Pero Stern insta a los países ricos a no desviarse de ese curso. "Los acuerdos y compromisos, por sí solos, no alcanzarán los objetivos de desarrollo del milenio", afirma. "Es necesario adoptar más medidas y proporcionar más recursos. El costo necesario para alcanzar esos objetivos ascenderá probablemente a por lo menos US$50.000 millones anuales provenientes de los países ricos, además de los recursos aportados por los propios países en desarrollo. Los países en desarrollo han mejorado sus políticas y su gestión de gobierno, y los países ricos han aumentado el volumen de la ayuda. En consecuencia, la asistencia es cada vez más productiva". Invertir en salud y educación Mientras el comercio permite que los países pobres utilicen sus exportaciones para salir de la pobreza, lo que hace que las personas puedan aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado mundial son unos servicios de salud y educación debidamente desarrollados. De hecho, promover la alfabetización y las mejoras de la salud y la nutrición suelen ser las medidas más importantes para los más pobres, y también las que más valoran. En muchos países, sin embargo, el gasto público en estas esferas es aún bajo. En el año 2000, en los países de ingreso bajo el gasto público en salud representó un promedio del 1% del producto interno bruto (PIB), en comparación con el 6% en los países de ingreso alto. "Al mismo tiempo que los países ricos envejecen y su población activa disminuye, los países pobres tienen la oportunidad de crear más empleo y aumentar la productividad de su creciente fuerza de trabajo si realizan una mayor inversión en la salud, la educación y la nutrición de su población", afirma Eric Swanson, Director de Programa del Grupo de gestión de datos sobre el desarrollo. "Con todo, los países más pobres necesitarán ayuda para incrementar la capacidad y la eficacia de sus sistemas de salud y educación". Gasto en salud El estudio indica que en el año 2000 el gasto total (público y privado) en salud de los países ricos ascendió al 10% del PIB, mientras que en las economías de ingreso bajo apenas alcanzó el 4%, lo que no da para mucho. Los países ricos gastaron US$2.700 por persona en atención de la salud mientras que los países africanos gastaron solamente US$29 per cápita, y en algunos casos sólo US$6. El gasto total en atención de la salud en los Estados Unidos ascendió a US$1,3 billones, es decir, el 13% del PIB, y representó el 43% del gasto total en salud en todo el mundo. Las economías de ingreso bajo gastaron únicamente US$45.000 millones. Por otra parte, en las economías pobres el gasto privado en salud representa un porcentaje mayor del gasto en salud que en la mayoría de las economías ricas. En los países pobres, el 73% del gasto se financió con recursos privados; en los países ricos sólo el 38% provino de fuentes privadas. Estados Unidos es un país rico atípico: el 56% del gasto en salud se financió con recursos privados. En la Unión Europea el financiamiento privado cubrió el 25% de ese gasto. | Gastos mundiales en salud en el año 2000 |
| Gasto en salud per cápita (US$ corrientes) | Porcentaje total del PIB | | Todo el mundo | 482 | 9,3 | | Asia oriental y el Pacífico | 44 | 4,7 | | Europa y Asia central | 108 | 5,5 | | América Latina y el Caribe | 262 | 7,0 | | Oriente Medio y Norte de África | 171 | 4,6 | | Asia meridional | 21 | 4,7 | | África al sur del Sahara | 29 | 6,0 | | Ingreso alto | 2.736 | 10,2 | | Estados Unidos | 4.499 | 13,0 | | Unión Europea | 1.924 | 9,1 |
Gasto en educación Mientras el gasto en salud es a todas luces insuficiente en los países pobres, el gasto en educación también palidece cuando se compara con el de los países ricos. Aunque el gasto público mundial en educación ascendió a US$1,54 billones al año, el 85% de esa suma correspondió a los países ricos. El gasto medio per cápita en educación fue 28 veces mayor en las economías ricas que en las economías en desarrollo. El gasto público en porcentaje del PIB fue ligeramente mayor en las economías de ingreso alto (5,3% del PIB) que en los países en desarrollo (4,1% del PIB), pero la mayor diferencia en el gasto total es la que se observa en los recursos (PIB) a su disposición. Las economías de ingreso bajo gastan, proporcionalmente, una parte mayor de sus presupuestos de educación en la educación primaria. Esta insuficiencia del gasto en salud y en educación coincide al mismo tiempo con un aumento estimado del gasto militar mundial que, en 2001, ascendió a alrededor del 2,3% del ingreso mundial, es decir, a más de US$800.000 millones al año. En otras palabras, el gasto militar asciende a unos US$137 por persona en todo el mundo. Esta estimación se basa en los presupuestos de defensa aprobados y seguramente aumentará cuando se tomen en cuenta todos los gastos suplementarios ocasionados por los ataques del 11 de septiembre contra los Estados Unidos y la consiguiente guerra contra el terrorismo. | Gasto en educación en el año 2000 | Porcentaje total del PIB | Gasto en educación primaria por alumno (US$) | | Todo el mundo | 5,3 | 629 | | Asia oriental y el Pacífico | 3,9 | 127 | | Europa y Asia central | 4,4 | 292 | | América Latina y el Caribe | 4,4 | 403 | | Oriente Medio y Norte de África | 4,8 | 264 | | Asia meridional | 2,9 | 38 | | África al sur del Sahara | 3,4 | 48 | | Ingreso alto | 5,5 | 4088 | | Estados Unidos | 5,1 | 5093 | | Unión Europea | 4,9 | |
Condiciones propicias para la inversión En el estudio del Banco también se hace hincapié en que los países deben crear condiciones propicias para la inversión, que fomenten la creación de empleo y estimulen el crecimiento económico. La buena gestión macroeconómica, las políticas de comercio e inversión que fomentan la apertura, y la infraestructura y los servicios de buena calidad son todos requisitos esenciales. Necesitan, además, un entorno comercial propicio, basado en marcos jurídicos y reguladores que respalden las actividades cotidianas de las empresas protegiendo el derecho de propiedad, favoreciendo el acceso al crédito y ofreciendo servicios eficientes en materia tributaria, aduanera y judicial. La reglamentación relativa al ingreso de nuevas empresas determina, en parte, el entorno comercial de un país. Los obstáculos que cada país impone a ese ingreso son muy diferentes. En Mozambique, por ejemplo, los empresarios que desean iniciar un negocio deben realizar 16 trámites, proceso que requiere, en promedio, 214 días hábiles y cuesta el equivalente del 74% del ingreso nacional bruto (INB) per cápita. En Italia, es preciso superar 13 trámites, esperar un promedio de 62 días hábiles y pagar el 23% del INB per cápita. En Canadá, sólo son necesarios dos trámites, el proceso tarda sólo dos días y el costo es de alrededor del 1% del INB per cápita. "Las razones a favor de la creación de condiciones propicias para la inversión son claras: una economía necesita un entorno previsible en el que las personas, las ideas y el dinero puedan trabajar juntos de forma productiva y eficiente", afirma Stern. "Las empresas y explotaciones agrícolas de pequeño tamaño son las más perjudicadas cuando las condiciones para la inversión son inadecuadas. Los países deben esforzarse por ofrecer mejores condiciones de inversión a los empresarios nacionales, pues el 90% de las inversiones es de origen local. Pero las mejores condiciones también atraerán a los inversionistas extranjeros, y los países que reciben más inversiones extranjeras -instrumento importante para adquirir nuevas tecnologías, experiencia en gestión y acceso a los mercados- logran crecer más rápidamente y luchar mejor contra la pobreza". The report summary and related materials are available to the public on the World Wide Web at: http://www.worldbank.org/data/wdi2003/ |