"Integración con equidad" III FORO TEMATICO REGIONAL Palabras de David de Ferranti Vicepresidente para América Latina y el Caribe Banco Mundial Angra Dos Reís, Brasil, Octubre 21, 2003 Buenos días y bienvenidos todos a este maravilloso lugar. Antes de venir, yo no sabía prácticamente nada de esta parte de Brasil. Si hubiésemos sabido, quizás habríamos decido juntarnos en otro lugar más serio, dado el peso de los temas en este foro... Pero aquí estamos, y espero que todos lo disfruten.
Y gracias a todos por haber venido y por entregar su tiempo, sus ideas, sus experiencias y por compartirlas con nosotros. Cada uno de ustedes aquí tiene enormes demandas sobre sus hombros e importantes responsabilidades. Les agradezco, por lo tanto, el ser tan generosos con su tiempo. Felicitaciones también por los múltiples logros alcanzados por cada uno de ustedes, los logros que los han traído hasta aquí, a ser parte de este grupo. Porque éste es un grupo en el que todos los miembros son distinguidos. Tenemos líderes de la sociedad civil, del sector privado, miembros de los gobiernos. Espero con mucho interés todo lo que podremos aprender de todo el talento congregado aquí. Iniciamos hoy una fascinante jornada de búsqueda conjunta. Una jornada para conocernos unos a otros. Los contactos y los lazos de amistad que forjemos en estos días nos van a enriquecer a todos y serán muy duraderos. Tanto mis colegas como yo, venimos con una fuerte convicción de lo mucho que podemos aprender unos de otros aquí hoy. Y venimos también con conciencia de nuestras propias limitaciones. Porque ninguna persona, en ninguna institución, puede abarcar todos los puntos de vista sobre algo tan importante. Se requiere una comunidad completa de apreciaciones, como la que está presente aquí, para poder ver algo en su totalidad. Una jornada, también, para sobrepasar las distancias entre nosotros. Distancias que pueden simplemente deberse a que todavía no nos conocemos bien, y distancias provenientes de nuestras limitaciones. En mi caso, la limitación de no hablar un castellano fluido y de no entender bien el portugués hace más difícil el poder conversar coloquialmente, en esa informalidad que todos disfrutamos. Me disculpo por ello y pido la ayuda de ustedes para superarlo. Una jornada para aprender más sobre los temas que vamos a tratar en estos días: la integración, la equidad y sus dimensiones económicas y sociales son temas complejos y profundos. El pensamiento alrededor de estos temas ha cambiado con el tiempo, junto con las transformaciones que han ocurrido en el mundo. Todos hemos evolucionado en nuestro análisis, más aún en los años más recientes. Hablo por mí y por mis colegas y mi institución, ya que hemos cambiado en forma radical aun en los últimos cinco años. No sólo han cambiado nuestras ideas sino que, literalmente, somos personas distintas: quienes ocupaban nuestros cargos cinco años atrás se han marchado y somos un equipo nuevo que está aquí para trazar un nuevo curso. Una jornada para aprender más sobre las ideas y perspectivas de cada uno, las diversas formas de pensar y el diverso lenguaje que usamos, que lleva a que las mismas inquietudes sean vistas a través de filtros distintos. Y los diferentes marcos de referencia que aplicamos a las mismas preocupaciones. Una jornada para deshacernos de percepciones equivocadas. Equivocadas porque se sustentan en información incorrecta. O equivocadas porque ya no son vigentes: el mundo ha cambiado en los últimos cinco años, así como hemos cambiado nosotros. Una jornada para mejorar las ideas y sugerencias que guíen acciones futuras sobre los temas que tenemos hoy sobre la mesa. Cinco años atrás, había mucha menos discusión respecto de lo que los países ricos necesitaban hacer para cumplir con su parte en abrirse al comercio con los países en desarrollo y para reducir los subsidios a sus propios productores, especialmente en la agricultura y los textiles. Subsidios que hacen más difícil para los productores de países en desarrollo el vender sus bienes en los países ricos. Hoy día entendemos mucho mejor por qué los países ricos necesitan cambiar sus sistemas. Y nosotros en nuestra institución hemos sido muy firmes en apoyar y fundamentar la necesidad de cambio en los países ricos. Estos países nos critican por insistir en esto, lo que indica que es importante seguir ya que las voces de protesta revelan cuanto más necesitan cambiar. Y ésta es una jornada para crear relaciones mutuas que nos permitan continuar mejorando la calidad de nuestros análisis en el futuro, para que no sólo podamos crecer en estos días sino que también sembremos las semillas para un crecimiento continuo en el futuro juntos. Permítanme referirme ahora a nuestra agenda para estos días. El diálogo sobre los temas que queremos abordar se está abriendo ahora en el mundo y por ello buscamos mecanismos más transparentes y más incluyentes que respondan a las necesidades de los diversos sectores de la sociedad. Es por eso que estamos aquí: para dialogar y para aprender. No traigo conmigo respuestas, sino más bien preguntas en torno a las cuales generar un debate. Pregunta: ¿Cómo pensar acerca de la integración y la pobreza y la desigualdad? Los que estamos aquí tenemos un interés específico, una trayectoria y un compromiso con América Latina y el Caribe. No importa de dónde vengamos, ni cuál sea nuestra especialidad o función. Mas allá de todo ello, estamos vinculados por el mandato y la responsabilidad de buscar formas de desarrollo para los países de este continente que ataquen en forma decidida la pobreza en la que vive un alto porcentaje de sus habitantes, y la desigualdad que hace de esta pobreza una maldición ancestral que parece imposible de extirpar. Pregunta: ¿Cómo debemos pensar acerca de la globalización en este contexto? Escuchamos todos los días que la globalización es una realidad, que es parte de la vida, un fenómeno natural con el cual tenemos que vivir. Personas, productos y culturas cruzan las fronteras nacionales con mayor frecuencia. También se ha dicho que, nos gusten o no estos hechos, es absurdo negar su existencia y su creciente importancia, y más absurdo aún el tratar de echar para atrás el reloj. Se ha destacado que este proceso no es nuevo. Incluso algunos dicen que la globalización ocurrió más rápidamente en tiempos pasados, como en el siglo XIX, que lo que está ocurriendo en el presente. En América hoy día, la integración regional ha derivado en una nueva dinámica entre los países, motivada por la esperanza de una sociedad más segura, más viable económicamente y más equitativa. Pregunta: ¿Cómo debemos pensar acerca de los beneficios, oportunidades y riesgos - los pros y los contra - que ofrece la integración? Hasta el momento, el comercio ha sido el vehículo principal de integración. Alianzas más antiguas, como el MERCOSUR y el NAFTA, son fuente de lecciones y dan paso a nuevas iniciativas, como el CAFTA y el ALCA. Aunque las motivaciones para la integración regional parecen puramente económicas, sus consecuencias se pueden también apreciar en lo social, lo político y lo cultural. Los beneficios posibles del comercio incluyen oportunidades de crecimiento económico, reducción de la pobreza y desarrollo social. La ONG Oxfam ha escrito que " 1% de aumento en las exportaciones mundiales repartido por región en desarrollo produciría una reducción de la pobreza mundial en 12%." Además, la historia nos demuestra varios casos que avalan esta premisa. Recientemente, países como Uganda, China, Vietnam y algunos otros en Asia Oriental, demuestran que el aumento de las exportaciones puede ayudar a hacer sostenibles los niveles de crecimiento y de reducción de pobreza. Sin embargo, los beneficios no han sido para todos. En ocasiones el desempleo ha aumentado, mientras que los ingresos han permanecido estancados. Algunos llegan a sostener que la liberalización del comercio ha aumentado la tendencia a las crisis económicas. Y muchos países se enfrentan a crecientes desigualdades. Pregunta: ¿Cómo debemos pensar acerca de cómo funciona el comercio en el mundo de hoy, los sistemas que los rige y las polémicas crecientes acerca de los cambios en esas reglas? Existen desigualdades en el sistema de comercio mundial que impiden el crecimiento de las exportaciones de los países en desarrollo. Es por ello que la eliminación de las barreras comerciales y de los subsidios en los países ricos es crucial. Los países industrializados, por ejemplo, cobran en promedio alrededor del uno por ciento sobre las manufacturas importadas entre ellos mismos, pero cobran el dos por ciento a las provenientes de América Latina. Pero así como los países ricos deben tomar la iniciativa y reducir la protección agrícola y recortar los aranceles elevados a las manufacturas de los países en desarrollo, se dice también que éstos deben hacer su parte. Las altas barreras al comercio entre los países en desarrollo perjudican a los pobres de esas naciones tanto como las erigidas por los países ricos. Los exportadores latinoamericanos de manufacturas, por ejemplo, pagan aranceles promedio en América Latina que equivalen a siete veces los que se aplican en los países ricos. La región, por tanto, debe profundizar la liberalización y al mismo tiempo invertir más en destrezas y tecnología que son complementos vitales de las reformas comerciales, ya que permiten a los países aumentar su productividad a fin de alcanzar los niveles competitivos necesarios para aprovechar plenamente el acceso a los mercados que ofrecería la liberalización multilateral del comercio. Pregunta: ¿Cómo debemos pensar acerca de los resultados de las conversaciones en Cancún? Se ha dicho que la falta de acuerdo en la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio en Cancún fue un revés decepcionante, pero habrá otros pasos en el proceso de negociar mejoras a las normas del comercio. A partir de Cancún hemos sido testigos de la unión de los países en desarrollo y del liderazgo que algunos de ellos en nuestra región están ejerciendo en las negociaciones comerciales internacionales. El poder usar esta voz para lograr una salida benéfica al cuello de botella actual es el gran reto. Cancún nos mostró también que los cambios globales han generado nuevos actores con papeles relevantes. Las discusiones a puerta cerrada ya no son viables. La voz de la sociedad civil se está fortaleciendo y se escucha con mayor claridad en foros mundiales, nacionales y locales. Y el sector privado se ha convertido en un socio indispensable en las negociaciones por el gran efecto que éstas producen en sus negocios y que los negocios producen en la creación del empleo y el ingreso. Y analizamos estas otras preguntas también: ¿Cómo podemos promover modelos de desarrollo equitativo a través de la integración económica regional? ¿Cuáles son los impactos distributivos del comercio y cómo podemos socializarlos con mayor equidad? ¿Qué medidas podemos tomar para que las reglas del juego entre los socios comerciales sean parejas? ¿Hasta dónde es una ventaja competitiva el conocimiento proveniente de la innovación y la tecnología, y a qué costo? ¿Qué acciones de políticas pueden ser implementadas para fortalecer las redes de protección destinadas a aquellos que han sufrido el impacto negativo de los costos de transición que trae una apertura comercial? ¿Cómo afectan los tratados comerciales la calidad de los empleos urbanos en relación a los rurales? ¿Son los estándares laborales más estrictos, con mejores salarios, con menos discriminación de minorías, con mayor seguridad? ¿Cuáles son los requerimientos de infraestructura necesarios para permitir el acceso, especialmente de los pobres, a los mercados internacionales? ¿Cuán efectiva ha sido la participación de la sociedad civil en la negociación e implementación de tratados de libre comercio regionales? ¿Cómo puede ser mejorada? ¿Son los tratados de libre comercio suficientes para elevar la calidad de los empleos y el acervo de conocimiento del país en beneficio de los pobres? Este es el marco general en el cual proponemos trabajar estos tres días. No somos novatos en estos temas. Los actores de la sociedad civil, incluyendo organizaciones no gubernamentales, sindicatos, iglesias e instituciones académicas, han participado en muy diversas formas y grados de profundidad en los tratados regionales de libre comercio. Su participación organizada ha sido producto de su propia iniciativa. Algunos ejemplos: · En MERCOSUR y en ALCA se crearon redes transnacionales entre los miembros de la sociedad civil. · Los sindicatos en el cono sur establecieron la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur. · La Alianza Social Hemisférica consolidó los intereses de varios sectores, tales como los medioambientales, de mujeres, de poblaciones indígenas y otros, en una red hemisférica. · En el caso de NAFTA, aunque se establecieron vínculos mas allá de las fronteras, la participación de la sociedad civil se centró principalmente en el ámbito nacional. Grupos de ciudadanos establecieron contacto directo con sus legisladores para causar algún impacto en los procesos de toma de decisiones del tratado. A través de cada uno de estos mecanismos, la sociedad civil ha sido capaz de lograr acuerdos paralelos sobre medioambiente y sobre normas laborales, así como la posible creación de cuerpos consultivos en temas socioeconómicos y laborales. Algunos gobiernos han intentado formalizar esta participación en las discusiones del ALCA. Este foro que iniciamos ofrece a los participantes la posibilidad de conocer y tomar nota de las diferentes experiencias alrededor de la integración económica regional. Las expectativas para estos días son altas: · Diálogo entre actores relevantes de cada país. · Estímulo a la presentación de opiniones diversas y dispares. · Aprendizaje mutuo y colaboración alrededor de objetivos comunes, · Visiones compartidas sobre este tema de tantas dimensiones. A trabajar, entonces. Hay mucho por hacer y mucho por lograr. Si bien el poeta Antonio Machado nos marcó profundamente con su frase "se hace camino al andar", también es verdad que recorrer el camino ya hecho por otros, y en compañía de otros, aumenta exponencialmente nuestras posibilidades de éxito. Muchas gracias. |