Contactos: En Washington: Alejandra Viveros (202) 473-4306 Aviveros@worldbank.org En Buenos Aires: Ramiro Agis (5411) 5217-4710 Ragis@bice.com.ar Buenos Aires, a 14 de abril, 2004 – Con el inventario de infraestructura en declive, los países de América Latina y el Caribe necesitan incrementar la inversión en transporte, telecomunicaciones, electricidad, y agua y alcantarillado, a fin de revertir la desigualdad y mejorar el crecimiento de ingresos per cápita, dice un nuevo trabajo de investigación del Banco Mundial. “La poca inversión en infraestructura está obstaculizando el crecimiento económico a largo plazo, al igual que la competitividad, dejando rezagada a la región”, dijo Danny Leipziger, Director de Finanzas, Sector Privado e Infraestructura del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. “Esto tiene que terminar. Como la región más desigual del mundo en desarrollo, América Latina y el Caribe necesita invertir mucho más en infraestructura para incrementar los niveles de ingresos y mejorar la equidad”. El impacto de la infraestructura en el desarrollo económico, la competitividad y la desigualdad son algunos de los temas que se tratarán en la Conferencia Latinoamericana sobre el Financiamiento de la Infraestructura, que se llevará acabo en Buenos Aires el 15 y 16 de abril. La conferencia es auspiciada por el Banco de Inversión y Comercio Exterior de Argentina (BICE), la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo (ALIDE), con sede en Perú, y el Banco Mundial. Se espera la asistencia de delegados y expertos de unos 30 países. De acuerdo al estudio del Banco Mundial Invirtiendo en Infraestructura: ¿Qué se necesita entre 2002 y 2010? (Investing in Infrastructure: What is Needed From 2002 to 2010?), a ser discutido durante el evento de dos días, América Latina y el Caribe (ALC) necesitan invertir alrededor de US$70 mil millones al año en los próximos cinco años, para así poder construir, mejorar y mantener los caminos, las vías férreas, los sistemas de telecomunicaciones y de energía, y los sistemas de suministro de agua y alcantarillado. Pero las fuentes privadas, que se suponía iban a cubrir las necesidades de infraestructura, han perdido su apetito en este rubro, a tiempo que la inversión del sector público invierte cada vez menos –en la mayoría de los países de ALC menos del 1 por ciento del PIB comparado con el 3 por ciento necesario. “Es muy preocupante ver cómo los gobiernos no pueden incrementar la inversión dirigida al crecimiento por falta de espaciofiscal”, agregó Leipziger. “Pero no puede haber prosperidad sostenible en la región a menos que nos concentremos en el débil estado de la infraestructura de los países. Sin nuevas inversiones, la región continuará rezagada y los pobres esperarán por más y más tiempo por los servicios básicos”. Como resultado de la disminución generalizada en la inversión del sector público y privado, ALC está por detrás de regiones como Asia Oriental, con tremendos costos en cuanto a la competitividad. Por causa de la escasa infraestructura logística, las pérdidas en ruta de los negocios de la región son 20 veces mayores que las de los países industrializados, los costos logísticos con 2,5 veces mayores y los niveles de inventario son 3 veces más altos. Además de los impactos en el crecimiento y la competitividad, la infraestructura tiene un impacto clave, directo e indirecto, en la pobreza. Directamente porque las mejoras en cobertura y calidad tienden a beneficiar más a los pobres, ya que ellos son quienes menos pueden costear otras alternativas. Indirectamente, porque ha sido demostrado que una mejor infraestructura de servicios reduce en forma significativa la desigualdad. De acuerdo a nuevos datos del Banco Mundial, las mejoras del acceso al agua potable, en particular, tiene un impacto positivo adicional en la disparidad de ingresos. El nuevo estudio del Banco Mundial, Los Efectos del Desarrollo de la Infraestructura en el Crecimiento y la Distribución de Ingresos (The Effects of Infrastructure Development on Growth and Income Distribution), el cual será analizado en la conferencia, indica que dado que la infraestructura incrementa el crecimiento y reduce la desigualdad de ingresos, el desarrollo de la infraestructura puede ser “un ingrediente clave donde todos se benefician” para la reducción de la pobreza. “Además de incrementar el nivel general de ingresos de la sociedad, ayudaría a incrementar más que proporcionalmente los ingresos de los pobres”, dice el estudio. “Esto sugiere que el desarrollo de la infraestructura debe ocupar un lugar prominente entre las intenciones para reducir la pobreza”. ### Para más información, ver conferencia sobre infraestructura Para leer “Investing in Infrastructure: What is Needed From 2002 to 2010?”, por favor visite: http://econ.worldbank.org/files/28605_wps3102.pdf (306K PDF) Mayor información, leer The Effects of Infrastructure Development on Growth and Income Distribution”, Para más información sobre el trabajo del Banco en el área de infraestructura en América Latina y el Caribe, por favor visite: www.bancomundial.org/alc |