Contacto: Alfredo Arvizu Arvizu S.A. de C.V. Tel. (5255) 52 50 97 35 aarvizu@arvizu.com.mx Florencia TateossianCel. O445511989684Cel. 001(202)2500181 ftateossian@worldbank.org Ciudad de México, 27 de octubre - Con un enfoque hacia propuestas en ciencia y tecnología rural que contribuyan a mejorar los ingresos y la calidad de vida de los productores rurales en los países en desarrollo, un número de aproximadamente 1.000 científicos, funcionarios gubernamentales de alto rango, organizaciones de la sociedad civil y líderes de organizaciones de productores provenientes de todos los países pobres, participaron en la sesión de apertura de la Junta General Anual de 2004 del Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional (GCIAI) organizada en la capital mexicana.
En las palabras de Ian Johnson, Presidente del GCIAI y Vicepresidente para el Desarrollo Sostenible del Banco Mundial, "el futuro de los productores rurales en los países en desarrollo está vinculado al manejo de los recursos agrícolas; la investigación agrícola es un aspecto clave a la hora de estimular el crecimiento económico, aumentar los ingresos y reducir el hambre y la pobreza en los países pobres".
Johnson enfatizó que para el año 2050, la economía mundial "llegará a los 133 billones de dólares, cuatro veces el nivel actual y la agricultura es un sector esencial en esta proyección del crecimiento en los países pobres”. Advirtió que "debemos prepararnos para estar a la altura de nuevos desafíos como el cambio climático, la escasez de agua y la duplicación de la demanda por alimentos que resultará del aumento en la población mundial (más de 2.000 millones) en los próximos 40 años, principalmente en los países en desarrollo".
Dio confianza a los participantes de la Junta Anual del GCIAI y prometió que "estamos decididos a enfrentar estos desafíos de manera responsable, aumentando el crecimiento de la agricultura al tiempo que protegemos el medio ambiente y favorecemos la igualdad social".
Johnson pidió a los distintos participantes pertenecientes a la comunidad agrícola, lo que incluye a grupos de la sociedad civil, productores, científicos y gobiernos, que construyan nuevas asociaciones para desarrollar prácticas sostenibles en la producción agrícola como una forma de generar prosperidad en los países en desarrollo.
Un reciente estudio independiente sobre el desempeño del GCIAI muestra que cada dólar que se invirtió a través de este sistema de investigación generó 9 dólares adicionales por concepto de aumento de la producción de alimentos. Sin la presencia activa del GCIAI, el ingreso per capita habría disminuido en al menos un 5%, y casi un 7% en las economías más pobres del mundo.
Otros varios millones de niños habrían sufrido de desnutrición y enfermedades relacionadas, y más de 300 millones de hectáreas ricas en biodiversidad no contarían con la protección de la que gozan hoy.
Por su parte, el Ministro de Agricultura de México, Javier Usabiaga Arroyo, hablando en nombre del Presidente Vicente Fox Quesada, destacó que "el fomento de la transferencia de ciencia y tecnología a los productores representa la plataforma básica para el desarrollo del sector agrícola en nuestro país, y un pilar fundamental para alcanzar los objetivos de producción y la disponibilidad de alimentos de calidad".
Usabiaga añadió que "la globalización de la agricultura y el comercio relacionado no debieran verse como una amenaza". Según él, "si mantenemos el equilibrio en el comercio y tenemos la libertad necesaria para desarrollar una economía sana, sin lugar a dudas seremos capaces de fortalecer la seguridad alimentaria y garantizar el acceso de la población a los alimentos". El ministro enfatizó que "la ciencia es clave en todas las disciplinas que tienen relación con los alimentos para poder evitar las malas interpretaciones y los mitos sobre el desarrollo agrícola".
Usabiaga describió la biotecnología como una "disciplina fundamental, una disciplina de excelencia, imprescindible para lograr una producción sólida y rentable, tanto a nivel social como económico, en la que deben respetarse los orígenes".
Sin embargo, hizo una advertencia diciendo que "estamos conscientes de los aspectos relacionados con la interdependencia, la responsabilidad y la ética involucrados en este tema y la comunidad internacional deberá trabajar arduamente para armonizar las políticas y los programas de desarrollo, en especial los que tienen relación con la biotecnología y la bioseguridad"
Otros oradores presentes en el primer día de sesiones fueron: Robert McNamara, ex presidente del Banco Mundial, Norman Borlaug, galardonado con el Premio Nóbel de la Paz en 1970, Evangelina Villegas, galardonada con el premio World Food Prize y Hernando de Soto, Presidente del Instituto Libertad y Democracia del Perú.
El GCIAI es una alianza estratégica de gobiernos, organizaciones regionales e internacionales, instituciones donantes y centros de investigación. Juntos movilizan los recursos para beneficiar a los productores pobres en los países en desarrollo.
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