Enlaces: Christopher Neal(202) 473-7229 Cneal1@worldbank.org Alejandra Viveros (202) 473-4306 Aviveros@worldbank.org WASHINGTON, a 6 de abril de 2005 — La región de América Latina y el Caribe (ALC) experimentó un crecimiento de 5,7 por ciento en 2004, el más alto en 24 años, y se espera una tasa más moderada de al menos 4,3 y 3,7 por ciento en 2005 y 2006, respectivamente, en sintonía con la tendencia global, señala un nuevo informe del Banco Mundial. De acuerdo con Flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo 2005 (Global Development Finance 2005), el crecimiento récord de la región fue el resultado de una fuerte demanda mundial de las exportaciones latinoamericanas, precios altos de los productos naturales, y bajas tasas internacionales de interés, así como de los diferenciales con las tasas de referencia (spreads), lo cual contribuyó a importantes ganancias de producción en México, Chile y, en menor medida, Brasil. Una recuperación sustantiva en Argentina, Uruguay y Venezuela, luego de la crisis de años anteriores, también contribuyó al sólido desempeño de la región. El informe señala que si bien se espera que los altos precios de los productos naturales se mantengan, su estabilización prevista significará una baja en su contribución al crecimiento. Lo anterior, aunado a un crecimiento mundial menos dinámico, tasas de interés en aumento y presiones inflacionarias, constituirá una carga adicional sobre el crecimiento, el cual se estima bajará a aproximadamente 3,7 por ciento en 2007. "La región acaba de experimentar su más alto crecimiento 24 años", dijo Guillermo Perry, economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, con motivo de la presentación del informe. "Los países cuentan con bases sólidas, pero la región debe seguir una política prudente con el fin de reducir su vulnerabilidad ante tasas de interés más altas y una desaceleración del crecimiento mundial". Según Perry, los países latinoamericanos deben aprovechar estos momentos favorables y prepararse de cara al futuro, a través de una política prudente de gasto social público, la construcción de un superávit fiscal y la reducción de la deuda pública. Flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo 2005 estima un crecimiento económico mundial de 3,8 por ciento en 2004—el más alto en cuatro años—pero proyecta una desaceleración a 3,1 por ciento en 2005, como resultado de un alza en las tasas de interés de Estados Unidos, endurecimiento de la política fiscal, y los efectos de la apreciación real del 25 por ciento del euro. El informe calcula el crecimiento de los países en desarrollo en 6,6 por ciento en 2004, el más acelerado en 30 años, pero se espera un moderado 5,7 por ciento en 2005. En particular, el informe identifica como riesgos al actual clima favorable una aguda depreciación del dólar estadounidense que podría resultar en grandes pérdidas de capital para los países en desarrollo con grandes reservas en dólares, y tasas de interés más altas que pudiesen contribuir a márgenes más amplios en los diferenciales de tasas sobre los bonos de mercados emergentes. Remesas Flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo 2005 también destaca la creciente importancia de las transferencias privadas a los países en desarrollo, especialmente las remesas provenientes de los trabajadores, las cuales ascendieron a US$125,8 mil millones en 2004, más del doble de su nivel de US$61,2 mil millones en 1996. América Latina y el Caribe es la principal región receptora de remesas, las cuales aumentaron a US$37 mil millones en 2004 de US$34 mil millones en 2003, US$20,2 mil millones en 2000 y US$5,8 mil millones en 1990. México es el segundo receptor mundial con US$14,6 mil millones en 2003, después de India, que obtuvo US$17,4 mil millones. Brasil recibió US$2,8 mil millones, ubicándose en el octavo sitio, seguido por Colombia con US$3,1 mil millones. Inversión Extranjera Directa La región de América Latina y el Caribe recibió aproximadamente US$42,4 mil millones en inversión extranjera directa, en comparación con los US$36,5 mil millones de 2003.Este aumento de US$6 mil millones revirtió disminuciones sustantivas durante los cuatro años anteriores. Asimismo, elevó levemente el flujo de la inversión extranjera directa neta en la región como proporción al flujo total en los países en desarrollo de 25 por ciento en 2003 a 26 por ciento en 2004, aún muy por debajo de la proporción del 48 por ciento alcanzado en 1999-2000, justo en la cúspide del boom privatizador. De acuerdo con el informe, la inversión extranjera directa ha experimentado una alta concentración: el 88 por ciento del aumento estimado de sus flujos netos a países en desarrollo en 2004 se destinó a Brasil, China, India, México y la Federación Rusa. Asimismo, la inversión extranjera directa proveniente de países en desarrollo, la cual se elevó de US$3 mil millones a cerca de US$40 mil millones entre 1991y 2004, provino de estos mismos países.
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