Click here for search results
Online Media Briefing Cntr
Embargoed news for accredited journalists only.
Login / Register

La migración puede aumentar el bienestar y reducir la pobreza, según Perspectivas para la Economía Mundial 2006

Available in: Hrvatski, English, Deutsch, العربية, Français, русский, Limba română, Italiano, 中文, 日本語
Press Release No:2005/201
Enlace: Christopher Neal (202) 473-7229
Cneal1@worldbank.org
Nazanine Atabaki (202) 458-1450
Natabaki@worldbank.org
Radio/TV: Cynthia Case McMahon (202) 473-2243
Ccase@worldbank.org

CIUDAD DE WASHINGTON, 16 de noviembre de 2005. La migración internacional puede generar un considerable aumento del bienestar para los migrantes, sus familias y sus países de origen y destino, si se aplican políticas tendientes a mejorar la gestión del flujo de migrantes y facilitar la transferencia de remesas, según el informe del Banco Mundial Perspectivas para la Economía Mundial (GEP, por sus siglas en inglés) correspondiente a 2006.

“Como a escala mundial hay casi 200 millones de migrantes, su productividad y sus ingresos son un poderoso factor de reducción de la pobreza”, señaló François Bourguignon, economista principal y vicepresidente principal, Economía del Desarrollo, del Banco Mundial. “Las remesas, en especial, representan, para gran número de personas, una vía importante para salir de la pobreza. El desafío que tienen ante sí los responsables de políticas consiste en realizar plenamente los beneficios económicos potenciales de la migración y, al mismo tiempo, llevar a cabo la gestión de las consecuencias sociales y políticas conexas”.

En el PEG de este año, titulado The Economic Implications of Remittances and Migration (Consecuencias económicas de las remesas y la migración), se prevé además la desaceleración del crecimiento económico de los países en desarrollo, cuya tasa bajará de 6,8% en 2004 a 5,9% en el presente año y a 5,7% en 2006. En términos históricos, las tasas de crecimiento de esas economías seguirán siendo altas, y más de dos veces mayores que las de las economías de alto ingreso, cuyo crecimiento, según lo previsto, también se desacelerará, hasta llegar a alrededor de 2,5% en 2005 y 2006, en comparación con 3,1% en 2004.

El aumento del precio del petróleo, las restricciones de capacidad y el paulatino aumento de las tasas de interés son los factores clave que han venido reduciendo la expansión mundial. “Hasta hace poco, una vigorosa demanda mundial y el continuo aumento de los precios de los productos básicos no petroleros han mitigado el impacto del incremento del precio del petróleo en los países en desarrollo importadores de ese producto”, señala Andrew Burns, uno de los autores de capítulos del informe. “No obstante, se prevé que el incremento que viene experimentando el precio del petróleo desde 2004 suscite considerables costos económicos para las economías pobres importadoras de petróleo, que no se reflejan plenamente en las cifras del PIB”.

Se estima que las repercusiones negativas del elevado precio del petróleo en cuanto a la relación de intercambio serán de alrededor del 3% del ingreso en los países de ingreso bajo importadores de petróleo, que pueden verse obligados a reducir importaciones no petroleras esenciales a menos que se adopten medidas tendientes a asistirlos.

Cuadro 1.1 Resumen de las perspectivas mundiales

Click on the image for a larger version (30k pdf)

Uno de los riesgos que plantean las perspectivas investigadas en el informe es la posible perturbación de la oferta de petróleo, que podría dar lugar a precios aún mayores de ese producto, con la potencial reducción de la producción mundial en un 1,5% durante varios años. Un segundo motivo de incertidumbre es el suscitado por los persistentes desequilibrios mundiales y el continuo aumento de la deuda pública en los países de alto ingreso. Ello, según se advierte en el informe, podría dar lugar a un aumento de las tasas de interés mucho más acelerado de lo previsto y reducir las perspectivas de crecimiento.

Los sólidos resultados económicos recientemente logrados por los países en desarrollo indican que las reformas de las últimas décadas han influido positivamente sobre las tendencias en materia de crecimiento. La situación ha mejorado en África, en que la renta per cápita aumentó un 1,8% por año, en pronunciado contraste con la disminución del ingreso registrada en los años ochenta y noventa. Sin embargo, queda mucho por hacer. Aunque en África al sur del Sahara se ha tonificado el crecimiento económico y se ha reducido la incidencia de la pobreza, el acelerado crecimiento demográfico registrado en esa región hace que la cifra real de quienes viven con no más de US$1 por día haya venido aumentando desde principios de la década de los ochenta y se prevea un incremento aún mayor.

La migración ofrece beneficios económicos potencialmente enormes

Con respecto al principal de los temas examinados en Perspectivas para la Economía Mundial del presente año —remesas y migración—, en el informe se presentan pruebas de que un incremento del número de migrantes que dé lugar a un aumento del 3% de la fuerza de trabajo a más tardar en 2025 podría provocar un 0,6% de aumento del ingreso real mundial, equivalente a US$356.000 millones. Ese incremento del número de migrantes sería congruente con la tendencia registrada por la migración en las tres últimas décadas.

Los autores llegan a la conclusión de que “[l]os beneficios son mucho mayores para los hogares de los países en desarrollo que para los de los países ricos, pudiendo estar próximos a los beneficios potenciales de la reforma mundial del comercio de mercancías”: los nuevos migrantes obtendrían US$162.000 millones; los habitantes de países en desarrollo US$143.000 millones, y los de países de ingreso alto US$51.000 millones. En el informe se recomienda que, para lograr esos beneficios, los países en desarrollo procuren celebrar acuerdos con los países a los que emigran sus nacionales, a fin de mejorar las condiciones en que éstos cruzan las fronteras, buscan y mantienen empleo y remiten parte de sus ingresos a sus países de origen.

En consonancia con el reciente informe de la Comisión Mundial sobre Migración Internacional, en que se insta a “reconocer y reforzar” el papel de los migrantes como factor de promoción del crecimiento económico, el desarrollo y la reducción de la pobreza, en Perspectivas para la Economía Mundial se señala asimismo que las remesas y la migración deben concebirse como complemento de los programas de desarrollo locales aplicados en los países de ingreso bajo. “La migración”, según PEG, “no debe considerarse como sustituto del desarrollo económico de los países de origen, ya que en definitiva el desarrollo depende de la aplicación de programas económicos nacionales bien concebidos”.

Según Perspectivas para la Economía Mundial, los países en desarrollo confrontados con el problema de un gran éxodo de trabajadores calificados y graduados universitarios (la denominada “fuga de cerebros”) tienen la necesidad de mejorar las condiciones de empleo público, invertir más en investigación y desarrollo, e identificar oportunidades de empleo en su propio territorio para los migrantes que regresen dotados de educación avanzada.

“Los programas de migración administrados, incluido el otorgamiento de visas de trabajo temporales para migrantes escasamente capacitados en países industriales, podrían mitigar problemas vinculados con un gran número de migrantes irregulares y hacer posible una mayor movilización de trabajadores temporales”, según Uri Dadush, director del Grupo de análisis de las perspectivas de desarrollo del Banco, que produce Perspectivas para la Economía Mundial. “Ello contribuiría a reducir considerablemente la pobreza en los países de origen de los migrantes, entre los propios migrantes y sus familias y, al aumentar las remesas, en la comunidad en más amplio sentido”.

Las remesas llegan a US$232.000 millones

A escala mundial, el monto de las remesas oficialmente registradas superó los US$232.000 millones en 2005. De ese total, los países en desarrollo recibieron US$167.000 millones, suma que supera en más de un 100% el nivel de la asistencia para el desarrollo de todas las fuentes. Según los autores de PEG, las remesas enviadas por canales informales podrían incrementar en no menos del 50% la estimación oficial, lo que haría de las remesas la mayor fuente de capital externo para muchos países en desarrollo.

Los países receptores de las mayores sumas de remesas registradas son India (US$21.700 millones), China (US$21.300 millones), México (US$18.100 millones), Francia (US$12.700 millones) y Filipinas (US$11.600 millones). Los países en que las remesas representan la mayor proporción del producto interno bruto son Tonga (31%), República de Moldova (27,1%), Lesotho (25,8%), Haití (24,8%), y Bosnia y Herzegovina (22,5%).

Aunque se hace hincapié en las remesas provenientes de países desarrollados, las que proceden de países en desarrollo —las denominadas “corrientes del Sur hacia el Sur”— representan entre el 30% y el 45% del total de las remesas.

“La migración es un fenómeno auténticamente mundial”, señala Dilip Ratha, coautor del informe. “Muchos países, tanto desarrollados como en desarrollo, envían y reciben migrantes y envían y reciben remesas”.

Del análisis de las encuestas de hogares surge que las remesas han estado vinculadas con una considerable disminución de la pobreza (en número de personas) en varios países de ingreso bajo, como Uganda (11%), Bangladesh (6%) y Ghana (5%). Además, las remesas al parecer ayudan a los hogares a mantener sus niveles de consumo en períodos de perturbaciones y adversidades económicas. También están vinculadas con un aumento de las inversiones de los hogares en educación y salud y con una mayor capacidad empresarial. Esas conclusiones surgen de un reciente estudio de investigación del Banco Mundial, titulado International Migration, Remittances and the Brain Drain, publicación codirigida por Caglar Ozden y Maurice Schiff.

No obstante, las comisiones aplicadas por los proveedores de servicios de remesas a las pequeñas trasferencias habitualmente efectuadas por migrantes pobres suelen llegar a niveles de hasta 10% a 15%. En PEG se insta a adoptar medidas tendientes a reducir esas comisiones, cuyo monto suele superar con creces el costo real de realización de las transacciones respectivas. En el informe se señala que una mayor competencia en el mercado de transferencia de remesas daría lugar a menores comisiones, con el consiguiente incremento de los ingresos disponibles de los migrantes pobres y de sus incentivos a remitir más dinero a sus países de origen.

Reducción del costo de transferencia de remesas

Mediante la reducción del costo de remisión se promovería la utilización de canales de remisión formales en forma más eficaz que a través de la reglamentación de los denominados “servicios informales”. La reglamentación es necesaria para reducir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, pero su aplicación no debe ir en detrimento del objetivo de reducir el costo de transmisión.

En Perspectivas para la Economía Mundial se recomienda ampliar el acceso de los migrantes pobres y sus familias a los servicios financieros formales de envío y recepción de remesas. Ello podría lograrse promoviendo la expansión de redes bancarias, autorizando a los bancos locales de los países de origen a operar en el exterior, proporcionando a los migrantes carnés de identificación reconocidos y facilitando la participación de instituciones microfinancieras y cooperativas de crédito en el mercado de remesas.

En el informe se citan como ejemplos dignos de emulación experiencias de reducción de comisiones por transferencia de remesas en India, Filipinas y el corredor Estados Unidos-México. Se trata, entre otras cosas, de medidas gubernamentales de apertura del sistema postal a una mayor competencia en materia de transferencia de remesas, la emisión de carnés de identificación consulares para facilitar la apertura de cuentas bancarias por parte de migrantes mexicanos en los Estados Unidos y el uso de mensajes de texto emitidos a través de teléfonos celulares para las transferencias de remesas.

Además de incrementar los niveles de consumo de las familias de los migrantes, la sostenida corriente de divisas a que dan lugar las remesas puede hacer más solventes a los países para obtener financiamiento externo. Si las instituciones financieras están facultadas para titularizar los depósitos de remesas, pueden ampliar el acceso al capital en los países en desarrollo y reducir el costo de obtención de financiamiento.

En el informe se recomienda la aplicación de reformas tendientes a facilitar el aumento de las corrientes de remesas, pero se consideran inapropiados los programas gubernamentales de imposición de las remesas y el suministro de incentivos que promuevan el envío de remesas a ámbitos o sectores específicos a través de programas de fondos de contrapartida. El Banco sostiene que esos planes han sido poco eficaces en el pasado, por lo cual los gobiernos deben dar a las remesas el mismo tratamiento que a otros ingresos privados. Análogamente, por tratarse de fondos privados, no deben concebirse como un sustituto de la asistencia para el desarrollo.

“Las remesas representan ingresos obtenidos con arduos esfuerzos, que en la mayoría de los casos han sido gravados”, señala Bourguignon, economista principal del Banco. “No deben volverse a gravar, ni los gobiernos deben tratar de que se computen como asistencia para el desarrollo”.


El informe y materiales conexos estarán a disposición del público en la World Wide Web inmediatamente después del embargo en:
http://www.worldbank.org/prospects/gep2006

Prospects for the Global Economy: documento complementario en línea del informe sobre Perspectivas para la Economía Mundial, que estará a disposición de los interesados en noviembre en: http://www.worldbank.org/prospects/gep2006




Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/T77ODAT5E0