Contactos: En Washington: Marco Mantovanelli (202) 458 7571 mmantovanelli@worldbank.org En París: Anne Davis Gillet (33 1) 4069 3166 adavis@worldbank.org En N'Djamena: Edmond Dingamhoudou (235) 643 2256 Ciudad de Washington, 6 De enero de 2006. El Banco Mundial retendrá los nuevos préstamos y donaciones al Gobierno de Chad y suspenderá los desembolsos de los fondos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) asignados al país. La suspensión alcanza a fondos por valor de unos US$124 millones. Esta medida se adopta tras la aprobación por la Asamblea Nacional de Chad de modificaciones a la ley de administración de los ingresos del petróleo. Estos cambios debilitarían considerablemente los programas que reciben apoyo del Banco Mundial y están orientados a mejorar la vida de los habitantes pobres.
En una carta dirigida a las autoridades del país, el Banco manifestó que no presentará al Directorio, para su aprobación, ninguna nueva donación o crédito y suspenderá los desembolsos correspondientes a los ocho proyectos activos que forman parte de la cartera del Banco Mundial en Chad.
"Tenemos la responsabilidad de asegurar que el dinero generado por este proyecto de petróleo se utilice para atender las necesidades de la población pobre en Chad", afirmó el presidente Wolfowitz. "Hace tiempo que estamos intentando iniciar un diálogo con el Gobierno de Chad para ver si es posible encontrar una solución a sus inquietudes. Por desgracia, en lugar de dialogar las autoridades han procedido a alterar fundamentalmente la ley que era la base de nuestro acuerdo original. No hemos desistido del diálogo, y confiamos en que si las autoridades se detienen a considerar la gravedad que reviste la cuestión desde nuestra perspectiva y no sólo desde la suya, quizá sea posible encontrar un punto en el que confluyan los legítimos intereses del gobierno y nuestro objetivo de asegurar que los ingresos del petróleo de Chad beneficien a sus pobres".
El financiamiento comprometido por la AIF para proyectos que se están llevando a cabo actualmente en Chad asciende a US$297 millones, de los cuales unos US$124 millones no se han desembolsado y están sujetos a la suspensión. Se aplican las advertencias estándar respecto del financiamiento destinado a gastos de proyectos comprometidos pero impagos antes de la suspensión.
Para colaborar con el Gobierno de Chad en la solución de sus dificultades financieras, el Banco Mundial se ofreció a realizar un análisis de los problemas relativos, por ejemplo, a la gestión de las finanzas públicas, y a prestar ayuda para resolverlos. También propuso examinar la manera en que se había instrumentado la ley de administración de los ingresos del petróleo, con la finalidad de identificar las modificaciones, si hubiera, que fueren necesarias. El Banco Mundial sigue abierto al diálogo con el Gobierno de Chad respecto de la mejor manera de resolver su actual crisis financiera y proteger al mismo tiempo los programas de lucha contra la pobreza.
Antecedentes:
La ley de administración de los ingresos del petróleo, aprobada por la Asamblea Nacional y sancionada en 1999 por el Presidente de la República del Chad, fue un factor decisivo para el apoyo que el Grupo del Banco Mundial prestó al proyecto de construcción de un oleoducto entre Chad y Camerún. Este proyecto ofrecía a Chad una oportunidad sin igual para aplicar sus ingresos del petróleo al financiamiento de la lucha contra la pobreza, que constituía una necesidad acuciante.
Como parte del convenio de préstamo concertado con el Banco Mundial, el Gobierno de Chad se comprometió específicamente a no modificar ni desistir de aplicar las disposiciones de la ley de una manera que “pudiera afectar sustancial y adversamente” el programa de administración de los ingresos creado en el marco de la ley. En la ley se establecía que la mayor parte de los ingresos directos del gobierno derivados del proyecto de construcción del oleoducto entre Chad y Camerún debía destinarse a sectores prioritarios concertados previamente, como la salud, la educación y el desarrollo rural, que están vinculados con el mejoramiento de los niveles de vida y la reducción de la pobreza. A través de la ley también se creó un Fondo para las generaciones futuras con la finalidad de asegurar que la población reciba algunos beneficios una vez que se agoten las reservas de petróleo.
Entre otros cambios, las modificaciones propuestas por el gobierno y aprobadas por la Asamblea Nacional ampliarían la definición de los sectores prioritarios a fin de incluir otros sectores, como la seguridad y administración territorial, y eliminarían el Fondo para las generaciones futuras, permitiendo que se transfieran al presupuesto general los más de US$36 millones que ya se han acumulado por este concepto. También permitirían que los nuevos cambios en la definición de los sectores prioritarios se realicen por decreto. Además, a través de las modificaciones se duplica con creces el porcentaje de las regalías y los dividendos que pueden asignarse a sectores no prioritarios. En conjunto, estos cambios en el programa de administración de los ingresos debilitan considerablemente su orientación a la lucha contra la pobreza y constituyen un incumplimiento del convenio de préstamo concertado con el Banco Mundial.
En la etapa previa a la aprobación de las modificaciones, el Banco manifestó su preocupación por las revisiones e instó al Gobierno de Chad a cumplir los compromisos que había asumido en el convenio de préstamo concertado con el Banco Mundial.
Para más información sobre este proyecto, visite: http://www.worldbank.org/afr/ccproj |