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Declaración de Paul Wolfowitz durante la conferencia de prensa del Comité para el Desarrollo del FMI y el Banco Mundial

Available in: العربية, русский, English, Français
Press Release No:2006/376/EXC

Contacto de Prensa:  

En Washington: Amy Stilwell, (202) 458 – 4906

Astilwell@worldbank.org

 

WASHINGTON, lunes, 24 de abril de 2006 - El Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, realizó la siguiente declaración durante la última conferencia de prensa con motivo de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial que tuvieron lugar hoy día:

 

“La sesión fue realmente excelente, y quisiera agradecer al Presidente Carrasquilla por el extraordinario trabajo realizado en su primera vez en esta tarea. Muchas gracias”.

 

“Me voy a limitar a hablar sobre el tema principal que tratamos con respecto al informe de seguimiento mundial (Global Monitoring Report), es decir, las dos cuestiones de eficacia de la ayuda y gobernabilidad. El año pasado, los donantes se comprometieron generosamente a duplicar la ayuda dispensada a África, al igual que a aumentar en forma considerable la ayuda en general, con la promesa de mejorar nuestra coordinación y eficacia para producir resultados concretos. A su vez, los países receptores se comprometieron a fortalecer la gobernabilidad, la responsabilidad y la transparencia en la gestión de los recursos”.

 

“Los esfuerzos encaminados a mejorar la eficacia de la ayuda no se pueden separar del fortalecimiento de los sistemas de gobernabilidad. Cuando fallan los sistemas de gobernabilidad, se debilita la prestación de servicios, aumenta la corrupción y se socava el crecimiento. El informe de seguimiento mundial planea un marco que ayuda a definir la gobernabilidad y propone herramientas para su seguimiento. Este informe también sostiene en forma convincente que el mejor control de la corrupción es fortalecer los sistemas de gobernabilidad, respaldado por un seguimiento periódico”.

 

“La mera mención de la palabra “corrupción” genera titulares de prensa, pero, en realidad, el tema que estamos tratando en el Grupo del Banco Mundial es cómo promover la buena gobernabilidad y la responsabilidad dentro de nuestras carteras de préstamos y proyectos, y en forma coordinada con nuestros asociados del desarrollo a fin de lograr resultados para las poblaciones más pobres del mundo”.

 

“Coincido plenamente con los comentarios expresados hoy día por muchos de nuestros asociados sobre la necesidad de desarrollar un enfoque común con miras a mejorar y supervisar la gobernabilidad. Si cada donante y cada país asociado tiene una política diferente y un sistema diferente, no tendremos ninguna política en absoluto”.

 

“Nos hemos comprometido a trabajar en los próximos meses con todas las partes interesadas en la elaboración del marco para dicho enfoque que luego analizaremos en nuestras Reuniones Anuales de septiembre en Singapur. Pero tenemos que ser realistas. No podemos esperar que una sola norma de lucha contra la corrupción tenga éxito en el amplio y complejo entorno del desarrollo en el que nos manejamos a diario. Tampoco deberíamos confundir la tolerancia nula en materia de corrupción con una exigencia de perfección a fin de trabajar con nosotros. Ningún país ha logrado la perfección en lo que a corrupción se refiere y dudo que alguno lo logre. Pero lo que sí podemos esperar es una mejora gradual con el transcurso del tiempo”.

 

“Durante las conversaciones mantenidas en los últimos días y en la reunión de esta mañana, escuché unas cuantas buenas ideas que, a mi parecer, podrían ayudarnos a llegar a un consenso sobre la gobernabilidad. Permítanme resumirlas en cuatro puntos fundamentales: en primer lugar, Louis Michel, comisario europeo de desarrollo, instó a preparar una herramienta de diagnóstico común. En las décadas transcurridas desde que Jim Wolfensohn calificó por primera vez a la corrupción como el cáncer del proceso de desarrollo, han proliferado los indicadores, las herramientas y los enfoques analíticos”.

 

“Pero si le preguntamos a seis miembros de cualquier banco de desarrollo multilateral, seis miembros del personal de cualquier banco de desarrollo multilateral, cómo identificarían y analizarían los elementos constitutivos de la buena gobernabilidad, supongo que obtendría por lo menos seis respuestas diferentes, quizás siete. Por lo tanto, es necesario que pensemos qué herramientas de política pueden utilizarse y cuáles podrían mejorarse”.

 

“Esto me lleva al segundo punto: es preciso que nos concentremos en la creación de políticas e instituciones que prevengan la corrupción antes de que ésta socave el desarrollo. El castigo después del hecho nunca va a la par de la tentación humana de enriquecerse. Las instituciones y las prácticas preventivas y disuasivas son mucho más importantes para el éxito a largo plazo”.

 

“En tercer lugar, es esencial mejorar a la gestión de las finanzas públicas para la buena gobernabilidad, y eso conlleva diversas actividades, desde la capacitación de auditores hasta la informatización de nóminas públicas de pago. Otro factor clave es hacer partícipe a la sociedad civil. Los parlamentarios, las organizaciones no gubernamentales, los medios de difusión y un amplio espectro de otros grupos deben tener acceso a información para poder efectuar un seguimiento de fondos y hacer responsables a los funcionarios”.

 

“En mi reunión de ayer con los gobernadores africanos del Banco, la Ministra de Hacienda de Nigeria, Ngozi, destacó la importancia de mejorar la capacidad de los países para rastrear y recuperar los fondos robados. Un sistema eficaz al efecto ayudaría a impedir la corrupción en gran escala y proporcionaría justicia a los países que fueron perjudicados como resultado de la misma. También quisiera hacer notar el hecho de que encarar este problema es tanto una responsabilidad de los países avanzados como de los países en desarrollo”.

 

“Finalmente, es importante reconocer que la suspensión de los préstamos es una medida provisional, no una solución a largo plazo. Estoy convencido de que no podemos imponer simplemente nuestras propias soluciones. Es preciso trabajar en colaboración con los países en la formulación de soluciones mutuamente convenidas y apoyar a los países en desarrollo para que se hagan cargo del proceso”.

 

“Como puntualizó Hilary Benn esta mañana, es posible que esta fase del ejercicio sea la más difícil, porque tenemos que ponderar la forma de abordar una cuestión como es el fraude en un proyecto que por otra parte parece brindar grandes ventajas a los pobres. Pero como he dicho en numerosas ocasiones anteriores, debemos tener presente que la corrupción no es un problema exclusivo de los países en desarrollo. Los países desarrollados son igualmente culpables. Por cada sobornado, hay un sobornante, y a menudo, el soborno proviene de un país desarrollado”.

 

“Necesitamos hacer más para abordar este problema y hacer responsables a las corporaciones privadas de exportar la corrupción a las economías en desarrollo. El Banco está confeccionando una lista negra de empresas, tanto de países en desarrollo como de países desarrollados, que se han visto involucradas en actos de corrupción en nuestros proyectos. Estas listas se encuentran a disposición de nuestros asociados del desarrollo, de los interesados y del público en general en el sitio web del Banco Mundial”.

 

“Estos son cuestiones complejas y variadas, pero como me dijeron ayer los gobernadores africanos, debemos desarrollar un enfoque común si queremos brindar resultados a los pobres. Es un esfuerzo que nos llevará cierto tiempo. Cuando el Grupo del Banco emprendió la tarea de desarrollar una política de salvaguardia para proteger a los pueblos indígenas, le llevó nueve años llegar a un acuerdo entre las partes interesadas. La Iniciativa de transparencia de las industrias extractivas tomó tres años y, de hecho, sigue siendo una tarea en marcha en términos de países signatarios que tienen que poner en práctica estas normas”.

 

“La buena gobernabilidad es quizás un desafío aún mayor en lo que se refiere al número de partes interesadas, la variedad de desafíos en las condiciones del país y la complejidad de los problemas. La corrupción continuará captando titulares de prensa, pero la gobernabilidad y la responsabilidad son la verdadera historia, una historia con el potencial de transformar la vida de los pobres del mundo”.





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