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La epidemia del VIH en Asia Meridional es grave, pero con medidas preventivas más adecuadas se podría frenar su propagación

En la India vive más del 60% de las personas infectadas con el VIH en todo el continente
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Press Release No:2006/48/2006

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TORONTO, 14 de agosto de 2006. Cabe esperar un rápido aumento de la epidemia del VIH y el SIDA en Asia meridional, a menos que los ocho países de la región, sobre todo la India, logren saturar a los grupos de alto riesgo, tales como los trabajadores sexuales y sus clientes, los consumidores de drogas por vía intravenosa y los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, de medidas preventivas más adecuadas. Así se señala en un nuevo informe del Banco Mundial publicado durante la decimosexta Conferencia Internacional sobre el SIDA en Toronto (Canadá).

Según el nuevo informe titulado AIDS in South Asia: Understanding and Responding to a Heterogeneous Epidemic, en Asia meridional hay más de 5,5 millones de personas infectadas con el VIH, y la epidemia se extiende principalmente debido a la floreciente industria del sexo y al consumo de drogas por vía intravenosa en la región.

Entre los factores de riesgo en la región cabe señalar el estigma y la discriminación generalizados; la pobreza y la desigualdad; el analfabetismo; la baja condición social de las mujeres; el tráfico de mujeres para el comercio sexual; la permeabilidad de las fronteras; la migración generalizada; los elevados niveles de movilidad de las personas; las restricciones culturales acerca del tema del sexo; las elevadas tasas de infecciones de transmisión sexual, y el escaso uso de preservativos.

En el informe se señala que para frenar la propagación de la epidemia habrá que adoptar una doble estrategia: primero, crear programas de prevención eficaces dirigidos a los grupos que tienen mayor riesgo de infección con el VIH, como los trabajadores sexuales y sus clientes, los consumidores de drogas por vía intravenosa y los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres; y segundo, encontrar soluciones respecto de los factores socioeconómicos que inciden en la epidemia, como la pobreza, el estigma y la trata de mujeres.

"El mayor problema en Asia meridional es llegar a quienes corren riesgo de contraer el VIH y lograr su participación, porque estas personas suelen encontrarse marginadas dentro de sus propias comunidades a causa de lo que hacen y, por lo tanto, es difícil llegar a ellas con medidas de prevención convencionales y conseguir que las pongan en práctica", expresa Julian Schweitzer, Director de Desarrollo Humano del equipo de Asia meridional del Banco Mundial. "Sin embargo, nuestra experiencia indica que cuando los gobiernos, la sociedad civil y otros asociados, incluidos estos grupos de riesgo, realizan un esfuerzo concertado para trabajar en estrecha colaboración, se pueden obtener resultados positivos con programas adaptados especialmente para reducir los riesgos de contraer el VIH".

Las epidemias adoptan diversas formas en toda Asia meridional

Los primeros casos de SIDA en la región aparecieron a principios de los años ochenta, y para fines de esa década las autoridades nacionales de salud de la mayoría de los países habían recibido informes de casos de SIDA. Si bien la introducción del VIH coincidió en el tiempo, las epidemias se han manifestado de maneras sorprendentemente diferentes en los diversos países.

India podría incluso considerarse un continente aparte, con distintos estados y hasta bolsones geográficos más pequeños, caracterizados por patrones singulares de la epidemia que exigen respuestas diferentes frente al VIH. En efecto, una lección muy importante que se recoge de Asia meridional y también de África al sur del Sahara -región esta última que tiene aproximadamente la mitad de la población de la India-, es la necesidad de comprender que los patrones de transmisión del VIH tanto de una región a otra o de un país a otro como dentro de ellos pueden ser notablemente diferentes. A nivel mundial no se ha prestado suficiente atención a esta lección.

El nuevo informe se concentra principalmente en cinco países de la región respecto de los cuales se dispone de datos suficientes: Bangladesh, India, Nepal, Pakistán y Sri Lanka. En él se llega a la conclusión de que los países deben adaptar sus programas de prevención del VIH a las condiciones locales en vez de recurrir a estrategias genéricas de alcance mundial o regional que no han logrado marcar una diferencia en los distintos países.

En Nepal, por ejemplo, se ha destinado más del 30% del presupuesto del centro nacional para la lucha contra el SIDA y las enfermedades de transmisión sexual a actividades de prevención, atención y tratamiento dirigidas a la población en general, y tan sólo el 6% a programas de reducción del daño dirigidos a los consumidores de drogas por vía intravenosa, a pesar de que esa forma de consumo es uno de los principales factores que inciden en la epidemia del VIH en ese país.

En la India, la mayoría de las ONG han concentrado su labor de prevención del VIH en los varones migrantes en vez de hacerlo en el millón de trabajadores sexuales, que se considera un grupo extremadamente vulnerable a la transmisión del VIH. Además, la epidemia más grave en Asia meridional se registra en algunas partes de la India, sobre todo en un grupo de estados del sur y el oeste del país, incluidos los de Tamil Nadu, Karnataka, Andhra Pradesh, Goa y Maharashtra, donde el trabajo sexual es el principal factor de transmisión del VIH.

Las prioridades nacionales en el futuro

Además de comparar los diferentes factores que influyen en la epidemia del VIH en toda la región, el nuevo informe también propone varias medidas de política para cada país de Asia meridional a partir de un examen exhaustivo y documentado de las políticas y programas contra el VIH en la región.

India: En el futuro, la magnitud de la epidemia del VIH en la India dependerá sobre todo de la eficacia de los programas de prevención dirigidos a los trabajadores sexuales y sus clientes, a los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y sus parejas sexuales, y a los consumidores de drogas por vía intravenosa y sus parejas sexuales, en este último caso particularmente en la región nororiental del país. En todo el país sigue siendo de vital importancia atacar el problema del estigma y la discriminación que sufren las personas vulnerables y a menudo marginadas que tienen comportamientos de alto riesgo, y las personas que viven con el VIH. En ciertos estados, distritos y otras unidades administrativas (tahsils, talukas) de alta prevalencia del VIH también tiene prioridad adaptar las estrategias a fin de abordar el número creciente de casos en las zonas rurales. La prevención y el tratamiento del VIH pueden tener ventajas recíprocas: la prevención reduce el costo del tratamiento, y el tratamiento ofrece importantes oportunidades para una mejor prevención del VIH.

Nepal: La magnitud de la epidemia del VIH en el futuro en este país dependerá principalmente del alcance, la cobertura y la eficacia de los programas dirigidos a los trabajadores sexuales y sus clientes, y a los consumidores de drogas por vía intravenosa y sus parejas sexuales. La migración transfronteriza, sobre todo la migración (o el tráfico) de mujeres para el trabajo sexual particularmente hacia Mumbai, aumenta la transmisión del VIH. A nivel nacional, la respuesta debería abordar también el riesgo adicional de las relaciones sexuales entre varones. La continua conmoción civil interna plantea un desafío enorme, pero también aumenta la importancia de las ONG y las organizaciones comunitarias que desarrollan actividades en este ámbito. Al igual que en el resto de la región, en Nepal reviste prioridad atacar el estigma y la discriminación, y los esfuerzos orientados a reducir el tráfico de mujeres son sumamente importantes.

Pakistán y Bangladesh: En ambos países la epidemia del VIH se presenta principalmente en las redes de consumidores de drogas por vía intravenosa, aunque existen pruebas de que se está propagando cada vez más entre los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y los hijras (hombres transexuales). Con programas de prevención eficaces dirigidos a estas comunidades se podría evitar una epidemia más generalizada. La propagación potencial del VIH de los consumidores de drogas por vía intravenosa a las redes de trabajadores sexuales (tanto hombres como mujeres) aumentará la gravedad de la epidemia y limitará una gran oportunidad de adoptar medidas preventivas. En Bangladesh, los niveles de riesgo son elevados y existe la posibilidad de que se produzca una epidemia de gran magnitud si ésta se propaga en medida significativa entre los consumidores de drogas por vía intravenosa y sus parejas sexuales. El nivel de infección con el VIH entre los trabajadores sexuales en ambos países sigue siendo bajo, y con programas intensivos dirigidos a este grupo de personas y a sus clientes que presten especial atención a los trabajadores sexuales que se inyectan drogas o cuyas parejas sexuales lo hacen, es posible evitar una intensificación de la epidemia.

Sri Lanka: El nivel de la epidemia del VIH en este país se mantiene bajo, incluso entre los grupos de personas con comportamientos de alto riesgo. Con programas oportunos, eficaces y económicos dirigidos a los trabajadores sexuales y sus clientes, y a los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y sus otras parejas sexuales, además de programas orientados a detectar cualquier aumento del consumo de drogas por vía intravenosa, es posible mantener la epidemia del VIH en niveles muy bajos. Este país tiene una oportunidad que no debe desperdiciar.

Afganistán: Los datos disponibles indican que la transmisión del VIH ha aumentado en algunos grupos de consumidores de drogas por vía intravenosa. Los consumidores de drogas por vía intravenosa que regresan de Irán, país que presenta un grave problema en este sentido, se encuentran en una situación de alto riesgo. El país debe actuar en forma urgente para reducir la infección con el VIH en este subgrupo de población.

Bhután y Maldivas: A pesar de la escasez de datos y por razones muy distintas, estos dos países poco semejantes pueden tener una baja prevalencia del VIH y números relativamente pequeños de consumidores de drogas por vía intravenosa, trabajadores sexuales y clientes de estos últimos. Sin embargo, las observaciones recientes indican que el consumo de drogas por vía intravenosa puede estar aumentando en Maldivas.

La cooperación regional con respecto al VIH y al SIDA también es esencial

En el informe se señala que algunos de los problemas más importantes que enfrenta Asia meridional exigen la cooperación regional y entre países vecinos para llevar a cabo los programas. Por ejemplo, las actividades de prevención del VIH entre los consumidores de drogas por vía intravenosa en Afganistán y Pakistán se podrían beneficiar de la coordinación con iniciativas similares en Irán y Asia central.

"La prevención de la infección con el VIH entre los trabajadores sexuales en Nepal sería sin lugar a dudas más eficaz si se coordinara con los esfuerzos que se realizan en la India respecto de la migración y el tráfico de trabajadores sexuales, especialmente hacia Mumbai", señala la doctora Mariam Claeson, coautora del informe y coordinadora del programa del Banco Mundial sobre el VIH/SIDA para Asia meridional. "Otro ejemplo formidable que explica la necesidad de una mayor cooperación regional lo constituyen el comercio transfronterizo de drogas y las redes sexuales entre los distritos de mayor prevalencia en la región nororiental de la India, partes de Bangladesh y Myanmar, lo que pone de relieve el papel de la migración y hace un claro llamamiento a los países a colaborar más estrechamente para evitar que el VIH se extienda y se instale en la población general de la región".

El Banco Mundial ha apoyado los esfuerzos para combatir el SIDA en Asia meridional desde el primer proyecto nacional de lucha contra el SIDA en la India, en 1992, y hasta la fecha ha comprometido US$380 millones para ayudar a financiar este tipo de programas nacionales. Los principales componentes de estos proyectos son la vigilancia, el seguimiento y la evaluación; las intervenciones dirigidas a los grupos vulnerables de la población, la seguridad de la sangre; la reducción del estigma entre la población general, y el desarrollo institucional para diseñar respuestas de carácter multisectorial.


Para obtener más información sobre la labor del Banco Mundial relativa al VIH y al SIDA en Asia meridional, visite www.worldbank.org/saraids

Para obtener más información sobre la labor del Banco Mundial en Asia meridional, visite www.worldbank.org/sar

 





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