WASHINGTON, D.C., 6 de septiembre de 2006 – Hacer negocios se volvió más fácil en todo el mundo en 2005/2006, según un nuevo informe del Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC), el brazo del sector privado del Grupo del Banco Mundial. Doscientos trece reformas regulatorias –en 112 economías– redujeron el tiempo, el costo y las complicaciones que las empresas conllevan para cumplir con requisitos legales y administrativos. El informe también encuentra que África está reformando y ubica el progreso de la región por delante de Asia, América Latina y Oriente Medio. Doing Business 2007: Cómo reformar encuentra que los 10 mayores reformadores con relación a la facilidad para hacer negocios son, en orden: Georgia, Rumania, México, China, Perú, Francia, Croacia, Guatemala, Ghana y Tanzania. Otras trece economías –Armenia, Australia, Bulgaria, República Checa, El Salvador, India, Israel, Letonia, Lituania, Marruecos, Nicaragua, Nigeria y Ruanda– tuvieron tres o más reformas. Los reformadores simplificaron las regulaciones empresariales, fortalecieron los derechos de la propiedad, aliviaron la carga de impuestos, aumentaron el acceso al crédito y redujeron el costo de exportar e importar. Doing Business 2007 también califica a 175 economías en cuanto a la facilidad para hacer negocios, cubriendo 20 economías más que en el informe del año pasado. Las 30 mejores economías del mundo son, en orden: Singapur, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá, Hong Kong (China), Reino Unido, Dinamarca, Australia, Noruega, Irlanda, Japón, Islandia, Suecia, Finlandia, Suiza, Lituania, Estonia, Tailandia, Puerto Rico, Bélgica, Alemania, Países Bajos, Corea, Letonia, Malasia, Israel, Santa Lucía, Chile, Sudáfrica y Austria. “El reporte muestra que en varias economías los costos de hacer negocios son tan prohibitivos que la mayoría de los empresarios se ven forzados a operar fuera de la economía formal,” dijo Paul Wolfowitz, Presidente del Grupo Banco Mundial. “El reporte es una herramienta esencial para que los países en vías de desarrollo determinen dónde son necesarias más reformas,” dijo. Las clasificaciones analizan indicadores del tiempo y costo relacionados a la apertura y operación, intercambio comercial, pago de impuestos y liquidación de empresas. El estudio no considera variables tales como la política macroeconómica, la calidad de la infraestructura, la volatilidad monetaria, las percepciones de inversores ni los índices de criminalidad. Doing Business permite a los responsables de formular políticas públicas comparar el desempeño regulatorio con otros países, aprender de las mejores prácticas a nivel global y priorizar las reformas. “Las actualizaciones anuales de Doing Business ya han tenido impacto. El análisis ha inspirado y ha servido de herramienta para al menos 48 reformas en todo el mundo. La lección es que lo que se mide se hace”, dijo Caralee McLiesh, una autora del informe. Georgia fue el mayor reformador en 2005/06, mejorando en 6 de las 10 áreas estudiadas en Doing Business. Redujo el capital mínimo requerido para iniciar un negocio, aceleró procedimientos legales, de aduanas y de otorgamiento de licencias, y flexibilizó la regulación laboral. El registro de negocios aumentó un 55% entre 2005 y 2006. Y el desempleo ha caído en 2 puntos porcentuales. China y países de Europa del Este también estuvieron activos en la implementación de reformas. China aceleró la incorporación de empresas, aumentó las protecciones a inversores y redujo el papeleo burocrático en el comercio transfronterizo. También estableció un registro de información crediticia para préstamos a consumidores. Ahora los bancos pueden verificar las historias crediticias de 340 millones de ciudadanos antes de otorgarles préstamos. El deseo de incorporarse a la Unión Europea ha inspirado a reformadores en Bulgaria, Croacia y Rumania (el segundo país que más reformó). Y la competencia regulatoria en la unión ampliada aumentó el impulso para la reforma en Letonia. Por primera vez, África alcanza los tres primeros lugares entre las regiones reformadoras, luego de Europa del Este y los países de la OCDE. Dos terceras partes de los países africanos hicieron al menos una reforma, y Tanzania y Ghana se encuentran entre los 10 mayores reformadores. En Costa de Marfil el registro de propiedad requería 397 días en 2005. Las reformas eliminaron un requisito para obtener el consentimiento gubernamental para transferir una propiedad, reduciendo el tiempo a 32 días. Burkina Faso redujo los procedimientos para iniciar un negocio de 12 a 8, y el tiempo de 45 a 34 días. Madagascar redujo el capital mínimo de inicio de 10 millones a 2 millones de francos. Tanzania introdujo el intercambio electrónico de datos e inspecciones basadas en el riesgo en la aduana. El tiempo para liberar importaciones cayó en 12 días. Gambia, Nigeria y Tanzania redujeron demoras en los tribunales. “Este tipo de progreso es realmente necesario. Los países africanos aún tienen regulaciones comerciales muy complejas. Lograrían beneficiarse inmensamente con nuevas empresas y puestos de trabajo, que pueden surgir con regulaciones más favorables a los negocios”, dijo Michael Klein, Vicepresidente para el Desarrollo Financiero y del Sector Privado del Banco Mundial/IFC y Economista en Jefe de IFC. “Hay grandes mejoras posibles. Si un país africano adopta las mejores prácticas de la región en las diez áreas cubiertas por Doing Business, ocuparía el 11vo puesto a nivel global”. La reforma más popular en 2005/06 fue aliviar las regulaciones para abrir una empresa. Cuarenta y tres países simplificaron procedimientos, reduciendo costos y demoras. La segunda reforma más popular –implementada en 31 países – fue reducir las tasas tributarias y las complicaciones administrativos para pagar impuestos. Los reformadores siempre deberían hacer la pregunta: “¿A quién beneficiarán más?”. Si las reformas son vistas beneficiando sólo a los inversores extranjeros, o a los grandes inversores, o a burócratas convertidos en inversores, entonces se reduce la legitimidad del gobierno. “Las reformas deberían aliviar la carga sobre todos los negocios, pequeños y grandes, domésticos y extranjeros, rurales y urbanos. De esta forma no hay necesidad de adivinar de dónde vendrá el próximo auge en puestos de trabajo. Cualquier negocio tendrá la oportunidad de prosperar”, dijo Simeon Djankov, un autor del informe.
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