La reducción de la desigualdad es uno de los principales desafíos para el desarrollo en América Latina.
El estudio revela que el acceso desigual a servicios básicos en la niñez se corresponde con la desigualdad de ingreso en etapas posteriores de la vida.
Nuevo índice proporciona una herramienta para que los gobiernos realicen sus asignaciones presupuestarias con mayor eficacia.
2 de octubre de 2008— Entre un cuarto y la mitad de la desigualdad de ingreso observada entre los adultos de América Latina y el Caribe se debe a circunstancias personales que vivieron durante su niñez, sobre las que no tuvieron control ni responsabilidad. Entre dichas circunstancias se cuenta la raza, el género, el lugar de nacimiento, el nivel educativo y la ocupación de los padres.
El nuevo Índice de Oportunidad Humana (IOH), desarrollado por un grupo de economistas de Argentina, Brasil y el Banco Mundial, muestra el papel que desempeñan las circunstancias personales entre los niños de la región para tener o no acceso a los servicios necesarios para una vida productiva, como agua potable, saneamiento, electricidad y educación básica. Estos resultados abren un campo de estudio completamente nuevo que puede servir para elaborar políticas públicas enfocadas en la equidad.
"América Latina y el Caribe es una de las regiones más desiguales del mundo, donde el 10% más rico de la población captura el 40% de la renta total, mientras que el 10% más pobre recibe solamente 1%", dijo Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.
"En gran parte, esto se atribuye al hecho de que no todos tienen las mismas oportunidades. Esto tiene que cambiar. El IOH es una nueva herramienta que contribuye a que los gobiernos puedan asignar sus recursos presupuestarios en forma más eficiente y generar más oportunidades para todos", agregó Cox.
Los resultados ponen de relieve los desafíos a resolver, pero también muestran un claro progreso.