Contactos: Banco Mundial: Amy Lynn Stilwell (202) 458 4906 astilwell@worldbank.org; Geetanjali Chopra (202) 473 0243 gchopra@worldbank.org Banco Interamericano de Desarrollo: Romina Nicaretta rominan@iadb.org (202) 623-1555 CIUDAD DE WASHINGTON, 30 de septiembre de 2008. El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) expresaron su beneplácito ante la iniciativa que lanzaron 12 países de América para fomentar el libre comercio en el hemisferio occidental.
El jueves pasado se anunció la iniciativa “Caminos hacia la prosperidad”, tras la reunión que se celebró en Nueva York entre dirigentes de Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Perú y República Dominicana. El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, y el presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, alabaron la iniciativa por tratarse de un esfuerzo oportuno para defender las bien merecidas ganancias económicas de América Latina a pesar de la inestabilidad financiera mundial. El comercio ha sido una poderosa herramienta de crecimiento en esta región, que en general ha dependido de las exportaciones para recuperarse de las crisis pasadas. “Celebro el surgimiento de esta iniciativa porque el comercio puede desempeñar un importante papel para reducir la pobreza”, expresó Zoellick. “Con el estancamiento de las negociaciones del comercio mundial en Doha, ahora es más importante que nunca que los países sigan adelante con la liberalización del comercio”. “Este no es el momento de dar marcha atrás en la liberalización del comercio, sino de profundizar nuestra integración económica”, sostuvo Moreno. “La ratificación de los acuerdos de libre comercio entre Estados Unidos, Colombia y Panamá sería un paso importante en esta dirección”. En virtud de esta iniciativa, los países cooperarán para construir una arquitectura abierta para el comercio regional, que sea coherente con el sistema de comercio mundial e incremente las oportunidades para que sus ciudadanos se beneficien del aumento del mismo. Un comercio que posibilite el intercambio de las mejores prácticas en materia de normas ambientales y laborales, así como el cumplimiento de las mismas, y cuente con la participación del sector privado y la sociedad civil para el logro de estos objetivos. Moreno y Zoellick señalaron que en la década pasada los países del hemisferio occidental establecieron más de 30 acuerdos comerciales generales con socios en todo el mundo, con lo cual se abrieron nuevos mercados y se crearon oportunidades comerciales para sus empresas, se generaron nuevos empleos para los trabajadores y se impulsó la competitividad económica. El comercio también ha llevado a una mayor integración regional, que generó confianza entre países vecinos y una mayor solidez en las redes de actores que poseen metas de prosperidad comunes, agregaron ambos presidentes. Por consiguiente, los países latinoamericanos están cooperando en forma más intensa en una gama de temas transfronterizos, desde la infraestructura y la protección ambiental, hasta la seguridad. “En el BID nos tomamos esto muy en serio”, declaró Moreno. “Hemos invertido mucho en el fomento del comercio y la integración económica, a través de asistencia a los países de América Latina y el Caribe en la puesta en práctica de los nuevos acuerdos de comercio, y hemos logrado mejorar la capacidad de esos países en áreas clave como facilitación del comercio, promoción de las exportaciones y competitividad económica. Pero, para poder derribar las barreras comerciales, estos esfuerzos deben contar con el respaldo de una voluntad política. Y este momento de turbulencia es el más adecuado para reunir la voluntad necesaria”. “El Grupo del Banco Mundial está ampliando rápidamente sus servicios de facilitación del comercio, y podemos hacerlo en concertación con los grupos regionales”, explicó Zoellick. “Ofrecemos auditorías de facilitación del transporte y el comercio, así como instrumentos para la modernización de los puertos. Podemos lograr que el comercio multilateral funcione mejor si compartimos la experiencia práctica que surge de recortar los costos y aumentar la eficiencia. Podemos contribuir a que los países simplifiquen y armonicen sus procedimientos y documentación a lo largo de una cadena de abastecimiento”. |