Contactos: En Puerto Príncipe: Alejandro Cedeño (509) 3412-4480 acedeno@worldbank.org En Washington: Patricia da Camara (202) 473-4019 pdacamara@worldbank.org PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 22 de octubre de 2008 – El presidente del Grupo Banco Mundial, Robert B. Zoellick, destacó al término de una visita de dos días al país su fuerte apoyo a los esfuerzos haitianos por superar la pobreza y recuperarse de los recientes desastres naturales. “El gobierno haitiano y todos los donantes deben avanzar en la agenda para el desarrollo, trabajar conjuntamente en la recuperación y la reconstrucción, y promover una nueva visión para el crecimiento y desarrollo a mediano plazo, tomando pautas de la Estrategia Nacional para el Crecimiento y la Reducción de la Pobreza del gobierno haitiano”, dijo Zoellick. El 9 de octubre, Zoellick anunció una donación adicional de US$25 millones para Haití, como parte de la ayuda para reconstruir los principales puentes y completar otros trabajos de rehabilitación de la infraestructura clave, expandir los programas existentes para reducir la vulnerabilidad del país a los desastres naturales, y fortalecer su capacidad de responder a ellos. Durante su primera visita a Haití, Zoellick, acompañado por la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Pamela Cox, y la directora para el Caribe, Yvonne Tsikata, subrayó el fuerte apoyo del Banco a esta nación caribeña. Se reunió con el Presidente René Préval, la Primera Ministra Michele Pierre-Louis y miembros de su gabinete, trataron la recuperación de la emergencia, la crisis alimenticia, las perspectivas económicas, y los planes para el desarrollo de mediano y largo plazo. "Para responder a los desastres que han destruido nuestro país, mi Gobierno ha movilizado casi 200 millones de dólares para hacer frente a la emergencia y la angustia de nuestros ciudadanos”, dijo la Primera Ministra Pierre-Louis. "Peronuestro verdadero objetivo es llevar a cabo, en el marco de un esfuerzo nacional y con la ayuda de la comunidad internacional, una verdadera política de reconstrucción reflexiva y sostenible para que tanto nuestras ciudades como nuestro campo no sean tan vulnerables”, agregó. Zoellick también tuvo la oportunidad de presenciar directamente el alcance de los daños causados por las inundaciones en las áreas afectadas, incluyendo Gonaïves, y de ver la destrucción general de la infraestructura, particularmente de los hogares, puentes y caminos. “Haití necesita una oportunidad, por lo tanto los donantes necesitan ayudar a que el país avance a través de un desarrollo inclusivo, de manera que sean los habitantes locales los que mejoren sus propias vidas”, dijo Zoellick. Si bien subrayó la necesidad de reconstruir y de un crear un plan coordinado de respuesta a los desastres naturales, el presidente Zoellick también recalcó la importancia de la agenda nacional para el desarrollo, que incluye promover la producción agrícola, la seguridad nutricional, y una mejor educación y salud para todos los haitianos. Su itinerario en Puerto Príncipe incluyó una visita a un programa de alimentación escolar patrocinado por el Banco Mundial en Cité Soleil, uno de los barrios más pobres de la ciudad. Zoellick también conversó constructivamente con representantes de la comunidad de donantes, líderes del sector privado y miembros de la sociedad civil. Durante una charla con los medios previa a su partida, Zoellick subrayó los desafíos para el desarrollo enfrentados por Haití, y los esfuerzos de ese país para promover el crecimiento, superar la pobreza y mejorar el nivel de vida de su población. También reiteró el compromiso del Banco Mundial de ayudar en estos esfuerzos. El Banco Mundial, principalmente a través de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el órgano propio que proporciona préstamos sin intereses a los países de menores ingresos, ha aprobado US$240 millones en asistencia para Haití desde 2005, cifra que incluye una reciente donación de emergencia de US$10 millones para ayudar al gobierno a responder a la crisis de los alimentos. Este total no incluye los fondos adicionales por US$25 millones anunciados este mes ni otros US$14 millones en fondos fiduciarios invertidos en el país caribeño. Por su parte, la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), la rama del Grupo del Banco Mundial que se encarga del sector privado, invirtió unos US$51 millones en telecomunicaciones móviles, textiles, microfinanciamiento y una línea de comercio para un banco local.
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