Click here for search results

El fin de una era en la relación entre el Banco y la sociedad civil

Available in: Français, English, العربية

La interacción entre el Banco y las organizaciones de la sociedad civil (OSC) —que inicialmente se caracterizaba por su antagonismo, escepticismo y desconfianza entre las partes— se ha transformado en una relación basada en las consultas permanentes, las concesiones y el respeto mutuo. El personal tuvo la oportunidad de escuchar a un veterano del manejo de estas delicadas relaciones durante un almuerzo-debate de despedida.

Luego de prestar servicios al Banco durante aproximadamente 20 años, se jubilan dos ciudadanos británicos: John D. Clark, especialista principal en Ciencias Sociales (Departamento de Desarrollo Social), ex asesor de Kofi Annan sobre la relación entre las Naciones Unidas y la sociedad civil, y profesor invitado del Centro sobre Sociedad Civil (London School of Economics), y John R. Mitchell, especialista superior en asociaciones (OPCS).

Tanto Clark como Mitchell han estado vinculados a la sociedad civil en el pasado. Clark trabajó en Oxfam International y Mitchell fue director del World Development Movement antes de unirse al Banco. Ambos asistieron a la Universidad de Oxford.

Mitchell ofreció un panorama general de las tendencias de promoción en el ámbito de las OSC, que definió como un “grupo amplio y ecléctico” que incluye organizaciones no gubernamentales, círculos académicos, grupos confesionales, organizaciones sindicales y fundaciones.

Un nuevo escenario

Durante las últimas dos décadas, las OSC del norte y el sur se han interrelacionado mucho más en su tarea de promoción, gracias a Internet y al estímulo generado por cuestiones tales como el ajuste estructural y la gestión de la deuda. Ha desaparecido buena parte de la distancia que dividía al norte y al sur, aunque en algunos casos se ha creado una separación sur-sur debido a la falta de acceso a la tecnología.

El personal participó en el animado debate sobre los nuevos rumbos.
El personal participó en el animado debate sobre los nuevos rumbos.
La disponibilidad de más recursos, tanto propios como de fuentes bilaterales y de la Unión Europea, ha dado lugar a medidas concertadas y a una mayor influencia de las OSC. Oxfam Gran Bretaña cuenta en la actualidad con más de 4.000 empleados tan sólo en el Reino Unido. También han entrado en escena fundaciones con gran respaldo económico, como la Fundación Gates. Cada vez existe más intercambio de personal entre organizaciones multilaterales y OSC.

Mitchell explicó que su ingreso y el de Clark en el Banco fue motivo de controversia porque ambos provenían de entornos de promoción de políticas sociales. No obstante, con el tiempo las OSC han tenido un notable efecto en el Banco, en particular en cuestiones tales como las evaluaciones del impacto ambiental, el acceso a la información y la utilización de objetivos para los indicadores sociales.

Clark, que fue contratado hace 15 años para acercar las posiciones del Banco y las OSC, resumió la evolución de las relaciones entre ambas partes con las palabras “una historia bastante buena”, aunque reconoció que tuvo momentos difíciles. Trazó una analogía entre su trabajo y el de un ingeniero civil, ya que ambos controlan las “presiones” y “tensiones” en el “puente” que están construyendo. Como prueba del éxito, Clark dijo que buena parte de las controversias que plantean las OSC acerca del Banco están mucho más matizadas que hace una década, cuando el paisaje estaba dominado por consignas tales como “50 años es suficiente”.

Debido a que ahora se entienden mejor, a veces el Banco y las OSC tienen la misma postura respecto de una cuestión, como en el caso de los grupos vulnerables, la conservación del medio ambiente, el cambio climático y el buen gobierno.

Si bien el Banco ha avanzado mucho en el sentido correcto, según Mitchell, aún existen deficiencias en la forma en que el Banco maneja sus relaciones con las OSC. Entre ellas se cuentan la ausencia de una estrategia coherente y central, hecho que conduce a enfoques poco sistemáticos, y una atención insuficiente a la capacitación y los incentivos para el personal del Banco, a pesar de que un número cada vez mayor de funcionarios debe interactuar con las OSC.

"Cuando se trata de relaciones entre el Banco y las OSC, la profunda brecha entre la retórica y la realidad es el talón de Aquiles de la institución", señaló Clark. Agregó, sin embargo, que parte de las críticas que recibe el Banco tiene su origen en la exagerada e inadecuada importancia e influencia que algunos opinantes atribuyen al Banco.


Evolución de la estrategia

Cuando Clark encabezaba la unidad de Sociedad Civil y ONG del Banco, promovió un estrategia en cinco frentes: una colaboración más profunda y temprana entre el Banco y las OSC en las operaciones, en especial en el diseño de los proyectos; la participación de las OSC en los países, en particular para abordar desafíos de desarrollo clave, como las evaluaciones de la pobreza, las EAP y, luego, los DELP;

Un observador del Banco está de acuerdo en que la institución se ha abierto considerablemente.
Un observador del Banco está de acuerdo en que la institución se ha abierto considerablemente.

una mayor difusión de información sobre las actividades del Banco entre los ciudadanos; consultas más frecuentes y eficaces sobre las políticas del Banco, y la orientación a los gobiernos para que aprecien la participación de las OSC como agentes del desarrollo y les ofrezcan el lugar que les corresponde. Clark asignó una calificación al desempeño del Banco en cada uno de estos puntos. Concluyó que el promedio fue del 52%, “el vaso medio lleno”. Para llenar el vaso, el Banco debe profundizar las asociaciones con las OSC a fin de fortalecer el compromiso en los países, y adoptar posiciones políticas audaces. "El Banco tiene que estar preparado para luchar por un entorno de políticas favorable para la sociedad civil", argumentó.

Jim Adams, vice president of East Asia and Pacific, who moderated the discussion, spoke about the progress the Bank has made in its relations with CSOs, citing some differences along the way. On one issue in particular, structural adjustment in the 1980s and 1990s, the Bank and CSOs took opposite tacks.

Jim Adams, vicepresidente de la Oficina Regional de Asia Oriental y el Pacífico y moderador de la reunión, habló sobre los avances que el Banco ha hecho en su relación con las OSC y señaló algunas diferencias. En una cuestión en particular, el ajuste estructural en los decenios de 1980 y 1990, el Banco y las OSC siguieron rumbos opuestos.

Adams insistió en que el Banco tomó la decisión correcta y que el crecimiento observado en lugares tales como África es un producto directo de esas políticas anteriores que las OSC rechazaron contundentemente. "En África, la calidad de las políticas es mucho mayor y eso se debe a las propuestas de políticas del Banco y el Fondo", dijo.

Clark estuvo de acuerdo, aunque con reservas. "Pienso que los creadores del ajuste estructural del Banco se equivocaron cuando dieron por sentado que una racha positiva beneficiaría a todos por igual", señaló.

Un punto de vista externo

Chad Dobson es el titular de Bank Information Center, la principal OSC de Washington que "vigila" al Banco, y ha trabajado estrechamente con sus compañeros activistas Clark y Mitchell antes de que ingresaran en el Banco. Explicó que lo que ha descubierto en los 20 años de observación de la institución es que el Banco se ha abierto considerablemente y que a menudo hace de facilitador del diálogo que las OSC de los países en desarrollo no pueden mantener directamente con los gobiernos. No obstante, Dobson coincidió con Clark en que el Banco aún tiene margen para mejorar sus desiguales políticas de consulta, aumentar la transparencia y demostrar los resultados de sus políticas en favor de los pobres. La presencia de Dobson en el debate retrospectivo y su análisis franco fueron, posiblemente, el mejor indicador de lo mucho que han avanzado estas relaciones.

  




Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/0TCNYVHEJ0