Contactos: Aby Toure (202) 473-8302 akonate@worldbank.org Radio/TV: Cynthia Case (202) 473-2243 ccase@worldbank.org WASHINGTON, 29 de junio de 2005 – De acuerdo con la publicación anual del Banco Mundial African Development Indicators (ADI) 2005 (Indicadores de desarrollo en África 2005) lanzada hoy, la ayuda neta hacia los países de África al sur del Sahara aumentó cerca de un 40% en 2003, cinco puntos porcentuales más que en 2002, y el continente fue objeto de mayor alivio de la deuda en el mismo período. “No hay duda alguna sobre la tremenda urgencia moral de abordar las condiciones de África y está fuera de cuestión que hay necesidades. Pero hay mucho más que necesidad, ya que África puede estar a punto de convertirse en el continente de la esperanza”, señaló el Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz. El crecimiento económico de la región creció de 3,4% en 2002 a 3,9% en 2003, señala el informe. De acuerdo con ADI 2005, el Producto Interno Bruto (PIB) de 15 países de África al sur del Sahara ha aumentado en forma constante a una tasa superior al 5% anual desde mediados de los noventa, y varios países incrementaron sus exportaciones en más de 10%. No obstante, el informe advierte que todo lo logrado en cuanto al alivio de la pobreza en general está amenazado por las guerras civiles, la rápida propagación del VIH/SIDA, la corrupción, la falta de ayuda y de inversión extranjera directa y la inestabilidad en los precios de los productos básicos. El documento recomienda expandir y acelerar los avances y centrarse aún más en el crecimiento económico para ayudar a los países africanos a conseguir los objetivos de desarrollo del milenio (ODM). “Es necesario formular una estrategia de crecimiento participativo que invierta en los pobres para que éstos puedan aportar en el proceso de crecimiento y aprovechar sus beneficios”, señaló John Page, economista principal para la Región de África del Banco Mundial. En este sentido, la matrícula bruta en la escuela primaria, un indicador estándar de la pobreza, se recuperó hasta alcanzar 96% en 2003, sobre 87% de 2002 y 80% de 1980, aumento que significó la caída de las tasas de analfabetismo de 42% en 1997 a 35% en 2002. Por otra parte, el acceso a los medios de comunicación electrónicos se amplió hasta abarcar todo el continente, gracias a lo cual la cantidad de computadoras por cada 1.000 personas aumentó en más de 30% en 2003, en comparación con el año 2000. “Los datos provistos en ADI 2005 destacan la importancia de que las naciones ricas cumplan ahora sus promesas de aumentar la ayuda, profundizar el alivio de la deuda y ampliar las oportunidades comerciales en África, si hemos de ayudar al continente a conseguir avances significativos en pos de los ODM”, comentó Gobind Nankani, vicepresidente para la Región de África del Banco Mundial. La publicación señala que, en promedio, las tendencias en materia de inversión y comercio siguen estables, con un leve aumento en el déficit total en cuenta corriente. Las exportaciones de mercaderías desde África aumentaron a $121,5 millones en 2003, en comparación con $97 millones en 2002, pero los productos agrícolas (café, cacao, algodón, té, maní), los que son responsables del 70% de la fuerza laboral africana y representan el 40% de sus exportaciones, declinaron o subieron sólo en forma marginal. Las exportaciones de productos manufacturados se elevaron 8,7% por un valor de US$29.700 millones en 2003, cifra muy superior a los US$6.200 millones que ganaron estas exportaciones en 1980, lo que ilustra que el continente africano está dejando de ser una economía agrícola para convertirse en una mayormente industrial. Las mayores ganancias comerciales en el período entre 1994 y 2003 las obtuvieron Angola (15%), Guinea Ecuatorial (12,5%), Nigeria y Congo (8% cada nación), y Côte d’Ivoire y la República Democrática del Congo (6% cada una). Las principales pérdidas comerciales se registraron en Senegal (-5%), Malawi, Sudán y Burundi (-4% cada una) y Níger y Guinea-Bissau (-3%). El informe destaca que la deuda externa total de la región se elevó a US$218.000 millones en 2003 frente a los US$204.000 millones en 2002, aun cuando 23 países obtuvieron un alivio del servicio de la deuda total por un valor cercano a los US$43.000 millones. ADI señala que la profundización del alivio de la deuda llegó en un momento en que “los gastos a favor de los pobres habían comenzado a aumentar en la mayoría de los países”. Además, del total de US$135.000 millones en inversiones extranjeras directas (IED) en 2003, los flujos netos de IED hacia África cayeron en picada en más de 100% en comparación con 2001 (cuando ascendían a US$19.100 millones) hasta alcanzar los US$9.000 millones en 2003. Los flujos de IED neta hacia el continente sumaron un total de US$10.200 millones en 2002. “ADI 2005, que contiene datos sobre las últimas condiciones sociales y económicas de África, es una de las fuentes de investigación más completas sobre el continente”, indica Gerard Byam, director de Servicios de conocimientos y calidad operacional del Banco Mundial, cuyo departamento dirigió la labor de recopilación de datos. El señor Byam espera que la publicación ayude a “satisfacer las necesidades de información sobre África de la comunidad dedicada al desarrollo”. El informe muestra un continente diverso, donde varios países registran avances notables, algunos están estancados y otros quedan peligrosamente a la zaga. En Sierra Leona, por ejemplo, prácticamente tres de cada diez niños mueren antes de cumplir los cinco años (284 por cada 1.000 nacimientos) mientras que en Seychelles, la cifra es de 15 por cada 1.000 nacimientos. En Zambia, poner en marcha un negocio cuesta 6% del INB y 19% en Chad. Liberia cuenta con tres líneas telefónicas fijas por cada 1.000 habitantes, mientras que en Seychelles hay 269 líneas por cada 1.000 habitantes. La tasa de alfabetismo de Zimbabwe es del 90%, mientras que en Níger es de sólo 17%. El 22% de los etíopes tiene acceso a una fuente de agua segura, mientras que en Mauritania esta cifra asciende al 99%. En Malí, el 49,1% de los jóvenes entre 10 y 14 años trabaja, mientras que en Sudáfrica no existen jóvenes de esa edad que trabajen. El INB más bajo es el de Etiopía y Burundi (US$90) y el más alto es el de Seychelles (US$7.350). A partir de la base de datos sobre África que mantiene el Banco Mundial, el libro y el CD-ROM complementario de los Indicadores de desarrollo en África 2005 constituyen la recopilación más detallada de datos sobre el desarrollo en África en una obra de 17 capítulos que cubren el período entre 1980 y 2003. Los datos provienen de los 53 países africanos y 20 grupos de países ordenados por regiones, organizados en cuadros o matrices separadas con más de 500 indicadores sobre el desarrollo. El CD-ROM entrega información adicional. Cada capítulo comienza con una breve introducción acerca de la naturaleza de los datos y sus limitaciones, seguida por un conjunto de cuadros estadísticos, gráficos y notas técnicas que definen los indicadores e identifican la fuente específica.
Para más información , visite http://www.worldbank.org/afr/stats/adi2005/ |