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Lucha contra el paludismo en Benin: Campaña de distribución de mosquiteros

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  • La cobertura geográfica alcanza a casi el 100%.
  • El objetivo del gobierno es reducir la mortalidad en un 50% para 2010.
  • El Banco y sus asociados colaboran en una campaña contra esta enfermedad.

Cotonou, Benin, 24 de abril de 2008 – “Desde que mis dos hijos duermen bajo el mosquitero, ya no se enferman con tanta frecuencia como antes. También evitamos que quede agua estancada en la casa y todos tratamos de mantenerla limpia”, cuenta una madre que vive cerca de Porto-Novo en Benin, refiriéndose al mosquitero tratado con insecticidas que recibió como parte de la campaña.

La lucha contra el paludismo es una de las prioridades más importantes del Banco Mundial para el desarrollo del capital humano. Con miras a apoyar los esfuerzos que realiza el gobierno de Benin, el Banco proporcionó una donación de US$31 millones destinada a financiar el Programa reforzado de lucha contra el paludismo.

Desde el lanzamiento del programa el 16 de marzo de 2007, se han distribuido 1,8 millones de mosquiteros en todo el territorio de Benin. En total, se adquirieron 1,4 millones con los fondos proporcionados para dicha iniciativa.

La cobertura geográfica ha alcanzado el 100,5% de lo previsto y la cobertura con respecto a los niños censados es del 97,9%. Las tasas de cobertura en términos de entregas de vitamina A y de albendazol son del 98,2% y del 88,3%, respectivamente.

Proteger a las mujeres y los niños

El paludismo representa un importante problema de salud pública y desarrollo para Benin. Las estadísticas indican que esta enfermedad está causando estragos en todas las regiones del país y constituye el principal motivo de consultas médicas y hospitalización (34% de las personas que acude a los establecimientos sanitarios en busca de tratamiento). Los blancos más vulnerables del paludismo son los menores de cinco años y las mujeres embarazadas.

En Agatogbo, una aldea ubicada en Benin meridional, un zapatero y padre nos relata su situación: “Tenemos muchos problemas de salud en nuestra aldea, pero la mayoría de las veces el paludismo es lo que más nos afecta. Los niños son sus principales víctimas. Sin embargo, debido a que tenemos muy pocos recursos económicos, recurrimos a las plantas medicinales para curarnos. Pero con frecuencia, eso no alcanza y tenemos que llevar a los niños a una clínica donde les tienen que hacer transfusiones para que se mejoren”.

Frente a esta emergencia, el gobierno de Benin, a través de su Ministerio de Salud, ha intervenido en forma decisiva para combatir este flagelo mediante la adopción de una nueva política nacional de lucha contra el paludismo y de un marco estratégico de ejecución para el período 2006-2010.

Entre las medidas adoptadas en materia de prevención del paludismo figuran la promoción del uso de mosquiteros tratados con insecticidas de efecto prolongado y el tratamiento preventivo intermitente (TPI) para mujeres embarazadas.

El objetivo general es reducir a la mitad la morbilidad y la mortalidad relacionadas con el paludismo para 2010, tomando como referencia las cifras registradas en 2001.

Programa reforzado de lucha contra el paludismo

“En términos generales, el programa le proporcionó al gobierno los medios necesarios para que pudiera lanzar una operación a gran escala a fin de movilizar y sensibilizar varios segmentos de la población en lo que hace al uso de mosquiteros tratados con insecticidas de efecto prolongado, que han demostrado ser una herramienta muy eficaz para combatir el paludismo”, expresó Ayité-Fily d' Almeida, responsable de supervisar la ejecución de este programa en el Banco Mundial.

Los casos menos complicados de paludismo se tratan con terapias combinadas basadas en artemisinina (ACT) que gradualmente sustituirán a la cloroquina en los establecimientos sanitarios.

Al año de su puesta en práctica, el programa ya ha emprendido numerosas actividades prioritarias, siendo una de las más significativas la campaña nacional organizada por el gobierno en octubre de 2007 para la distribución gratuita de mosquiteros tratados con insecticidas de efecto prolongado, vitamina A y albendazol entre niños menores de cinco años.

El programa demandó el apoyo del gobierno, de todos los asociados del desarrollo, de las comunidades locales, de las ONG y de los medios de comunicación, cuya estrecha colaboración hizo posible el éxito de esta campaña. Sin embargo, existieron también algunas deficiencias, como la escasez de marcadores indelebles que dio lugar a intentos de robo y fraude en ciertos lugares, interrupciones en el suministro de albendazol, así como la negación a proporcionar mosquiteros si el niño no estaba presente en el momento de la distribución.

Los funcionarios del Ministerio de Salud a cargo de la organización y la supervisión de la campaña nacional determinaron previamente las cantidades exactas por aldea, con lo cual aseguraron la disponibilidad de mosquiteros tratados con insecticidas de efecto prolongado y la reducción de pérdidas al mínimo.

Una corriente constante de información sobre la campaña por las estaciones radiales de la comunidad contribuyó a reducir en forma considerable las preocupaciones en torno a los mosquiteros. Por otro lado, la distribución se vio obstaculizada cuando se tomaron simultáneamente vermífugo y vitamina A.

“La campaña nacional organizada en octubre de 2007 garantizó una mayor disponibilidad de mosquiteros para niños menores de cinco años en todas las aldeas beninesas. Sin embargo, es indispensable que las dependencias correspondientes del Ministerio de Salud aseguren su buen uso en los hogares a fin de lograr los objetivos de reducción de la morbilidad y de la mortalidad a causa del paludismo”, agregó D' Almeida.




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